Crecí Viajando

Vivir, Trabajar y Viajar por Europa sin pasaporte europeo

Mi experiencia con la visa Working Holiday en Linköping, Suecia

Después de meses de vivir en Malmö entendí que era momento de respirar otro aire. A pesar de estar en Linköping, todavía tenía pendiente la inspección de la habitación que alquilaba en Malmö. Si creí que lo peor ya había pasado, estaba muy equivocada…


¡La sueca asignada al rescate!

El día anterior a la inspección, volví al departamento de Malmö para retirar el resto de mis cosas y limpiar mi habitación. Ya habían pasado unos días de la última vez que había visto a la dueña. Creí que la interacción con ella sería breve y fácil de llevar. Sin embargo, lejos estuvo de eso y la situación en pocos minutos escaló a un nivel de violencia que jamás me hubiese imaginado!

Estaba limpiando los estantes de la heladera que había usado pero debido a que la dueña vino a aspirar a la cocina, decidí terminar de limpiar mi habitación. Al volver a la cocina, la dueña me grita de que no podía dejar la esponja fuera de la pileta. Le dije que no me había dado cuenta. De hecho, no recuerdo haberlo hecho. Aun así, le pedí disculpas y seguí lavando los estantes. Pero la dueña empezó a gritar. Sin entender lo que pasaba, traté de tranquilizarla pero fue peor. Al tener las manos mojadas, cayeron un par de gotas de agua al piso. Eso hizo que la dueña diciéndome a gritos que ella había aspirado y que ahora yo había mojado el piso. Agarré un trapo y lo limpie pero se quejó de que el trapo estaba sucio, cuando realmente no era así. Traté de tranquilizarla pero fue en vano… siguió gritando desesperada hasta trató de pelarme! Esta era la primera vez que vivía una situación así desde que era nómada.

En ese momento, tuve el reflejo de inclinarme hacia atrás pero entendí que había llegado a mi nivel de tolerancia. Lo único que pude decirme fue que llamaría a la hija aunque creo que debía haber llamado a la policía. La hija no me atendió las llamadas y le dejé un mensaje comentándole lo que había pasado y que por favor me devuelva las llamadas. Jamás lo hizo. 

Traté de irme lo antes posible con el resto de mis cosas y las llevé a la casa de las uruguayas. Me fui a pasar la noche a Dinamarca y volví al día siguiente para la inspección.

Afortunadamente, una de las uruguayas era mitad sueca y se ofreció a ir conmigo a la inspección debido a la situación violenta que había vivido el día anterior con la dueña. De esta manera, si la situación se repetía, tendría una testigo. Fue un alivio que me acompañase!

Desde el primer momento, como en broma la denominamos “la uruguaya/sueca asignada” se dió cuenta de que la dueña no era una mujer fácil de tratar. Al fin alguien podía ver con sus propios ojos y comprendía lo que estaba pasando! 

Al momento de llegar, la dueña nos dijo que la hija ya se había ido y que no volvería. No le creíamos y me comuniqué con la hija ya que la estábamos esperando. A los pocos minutos llegó a la casa.

La inspección salió bien pero me descontaron del depósito el costo de la copia de la llave. Pedí el comprobante para corroborar la fecha del gasto. En ese mismo momento me devolvieron el resto del depósito por Swish. Además, le envié un SMS a la hija en donde quejaba en claro que ninguna de las partes podía reclamar nada después de ese momento. Afortunadamente, la uruguaya/sueca asignada le dijo exactamente que debía responder la hija en respuesta a mi mensaje. Gracias a eso pude quedarme tranquila que no me reclamarían más nada.

Antes de despedirme creí conveniente contarle a la hija que el día anterior la madre había intentado atacarme. También que podría haber llamado a la policía pero opté por llamarla a ella y que jamás había recibido respuesta por su parte. Me pidió disculpas por la actitud de la madre y que entendía que no debería haber pasado algo así. Según ella, creía que la madre se ponía nerviosa por no poder comunicarse conmigo. Además, de que la presencia de los obreros en la casa y que todo estuviera sucio probablemente la alteró más. Aunque ella entendía que ningún motivo era válido para que su madre intentase atacarme. Dicho esto, coincidimos que era mejor que la próxima vez, quien alquile hable fluidamente sueco.

Le agradecí a mi uruguaya/sueca asignada por acompañarme ya que fue de gran ayuda durante la inspección. Fuimos a su casa para relajarnos y a las pocas horas volví a Linköping.

Finalmente, y por primera vez desde que estaba en Suecia, encontré paz al volver a Linköping. Fue un gran alivio cerrar definitivamente mi capítulo en Malmö


Búsqueda laboral

Mi búsqueda laboral en Linköping empezaba a tener buenos resultados, más de lo que hubiese esperado! En 2 semanas tuve 7 entrevistas laborales, entre ellas 2 entrevistas profesionales. Además, en ese mismo período conseguí trabajo.

La primera entrevista, a través de una videollamada, fue para trabajar como camarera en un hotel en un ski resort en Åre para la temporada de invierno. En teoría, tendría una segunda entrevista con alguien del hotel pero antes de que ocurra ya había conseguido trabajo en Linköping y le avisé a mi entrevistadora.

La segunda entrevista fue gracias a que salí a repartir CVs en el centro de la ciudad. El puesto era para trabajar en la cocina de un restaurante. Tendría una prueba no paga y el manager no podía asegurarse un mínimo de horas semanales. No acepté las condiciones ya que era la primera vez en Suecia que me ofrecían una prueba de trabajo sin pagar.

A los pocos días, tuve 3 entrevistas, entre ellas una profesional! La primera fue en un restaurante portugués para trabajar como extra. El puesto de trabajo era para la cocina. Después de un mes y medio de la entrevista, me dijeron de hacer una prueba paga de 4 días, 2 en días con poco movimiento en el restaurante y otros 2 durante el fin de semana. Finalmente, sólo hice 2 días de pruebas y nunca pude hacer los otros 2 días de pruebas restantes ya que los horarios coincidían con otro trabajo.

Más tarde, tuve una entrevista en otro restaurante y el puesto era para reemplazar a la manager. El trabajo era full time y el salario podía ser fijo o por hora. Haría una prueba de 3 horas no pagas. Además, si me quedaba con el puesto, me sponsorearían para la visa de trabajo. Acepté el trabajo ya que me parecía interesante. Hice la prueba y acordamos que empezaría a trabajar después de las fiestas de Fin de Año

Después de meses  en Suecia, obtuve otra entrevista profesional! El puesto era administrativo Todo parecía genial hasta que me dijeron que debía pedir el subsidio del Arbetsförmedlingen para que puedan contratarme. Además, me podían sponsorear para aplicar a la visa de trabajo. Debido a que con la visa Working Holiday no se puede acceder a estos subsidios, no hubo chance de avanzar con las entrevistas.

Al día siguiente tuve una entrevista telefónica con la manager de una empresa de limpieza. Me pidieron hacer una prueba paga y reemplazaría al personal que estaba de vacaciones durante el invierno. Las condiciones eran buenas y acepté el trabajo. 

La última entrevista fue para ser soporte de usuarios de la app de una empresa de taxis. Si bien no quedé seleccionada, me gustó tener otra entrevista profesional en el exterior!


¿Por que Linköping?

Mientras viví en Malmö la pregunta más frecuente era: ¿Por qué estás en Suecia? Sin embargo, cuando llegué a Linköping y en todas las entrevistas de trabajo, la pregunta era: ¿Por qué estás en Linköping? Esto me llamó la atención y la respuesta era simple. Una de mis amigas vivía ahí. Además, cuando estaba evaluando la idea de irme de Malmö, tenía la opción de mudarme a Linköping con alojamiento y trabajo asegurado, o eso creí… 

Como comenté en mi experiencia con la visa Working Holiday en Malmö, jamás tuve la entrevista de trabajo pero si la opción de mudarme con mi amiga hasta que termine mi visa Working Holiday en Suecia. Si bien en principio no planeaba quedarme en Linköping por mucho tiempo, decidí hacerlo cuando había conseguido trabajo full time o al menos eso creí … Si, en Suecia me encontré con varias personas en donde su palabra valía poco o nada.

A pesar de todo, era un alivio estar conviviendo con una amiga. Además, teníamos un departamento de 4 ambientes para nosotras solas! Además, tenía un bosque a pasos de casa! Estar en contacto con la naturaleza fue una gran fuente de reflexión, relajación e inspiración durante mis últimos meses en Suecia.

Rydskogen, el bosque que tenía a pasos de casa y es mi lugar favorito en Linköping.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Viajar o no viajar, esa es la cuestión

Como comenté en mi experiencia con la visa working holiday en Malmö, después de 7 meses de trabajar pude tener mis primeros ahorros. A pesar de estar hace más de un mes sin trabajo, decidí arriesgarme y viajar para las Fiestas de Fin de Año. En ese período es mi cumpleaños y hace tiempo que cada año me autoregalo un viaje a un lugar distinto.  

Además, ya había empezado a trabajar una semana antes del viaje y también tenía una propuesta laboral a tiempo completo o eso fue lo que me prometieron en ese momento…

Aun así, ¿quién te quita lo viajado? ¡Absolutamente nadie!


Trabajar en Linköping

Como mencioné antes, empecé a trabajar antes de viajar y fue para la empresa de limpieza. Antes de contratarme, me pidieron hacer una prueba paga. Me fue bien y reemplacé a mis compañeras que se iban de vacaciones. Al volver de mi viaje, seguí trabajando pero sólo por un mes y como extra. 

Lo bueno de esta empresa era que te daban 2 remeras como uniforme, te reintegran los gastos de transporte entre clientes y hasta te enviaban por correo todo lo necesario para trabajar. De hecho, todo el trato que tuve con mi jefa fue por e-mail y teléfono. Hasta mi contrato lo recibí por correo postal, es decir, jamás pasé por una oficina!

Lo que sí me llamó la atención es que hubo veces en las cuales me consultaban si podía ir a trabajar a la casa de un cliente en un día y horario específico. Si decía que sí, luego le consultaban al cliente si aceptaba que fuese a trabajar a su casa. Mientras esperaba una respuesta, me ofrecían un turno en mis otros 2 trabajos, y por lo tanto debía rechazar la propuesta. 

Por otro lado, en este trabajo, podría haber aplicado a la visa de trabajo pero finalmente no sucedió. De hecho, al momento de irme de Linköping, nunca me respondieron que hacer con el uniforme que me habían enviado. 


De Manager a Dishwasher

Como mencioné antes, tenía trabajo full-time asegurado previo a mi viaje de fin de año.  Sin embargo, al volver me encontré que todo lo que me habían prometido, no sucedería.

En diciembre había tenido una entrevista para un restaurante italiano, al cual me había postulado de forma espontánea. Me llamaron para una entrevista y me dijeron que reemplazaría a la manager del restaurante que se iría en marzo. Por lo tanto, el trabajo sería full-time pero antes debía hacer una prueba por 3 horas, las cuales no serían pagadas. Acá puede que haya cometido el error de aceptar esta condición. Sin embargo, en ese momento, me pareció una buena oportunidad ya que el puesto de trabajo era interesante. Además, se ofrecieron ser mi sponsor para la visa de trabajo

Fui a la prueba y estuve como ayudante de cocina. En teoría, también estaría como camarera pero no sucedió. Me pareció raro porque iba a reemplazar a la manager. Debería estar haciendo la prueba con ella pero creí que tal vez era para conocer todas las áreas del restaurante. ¡Qué ilusa!

Les gustó como trabajé y acordamos que empezaría a trabajar el 3 de enero ya que el restaurante cerraría para el mismo período de mi viaje. Por lo tanto, volví ese día a Linköping. Al regresar, recordé que no me habían dicho el horario, los llamé pero jamás me respondieron. Al día siguiente, pude comunicarme pero me dijeron que no podía trabajar sin haber firmado el contrato de trabajo. Por lo tanto, debía ir a llevar mi documentación y firmarlo. El día que fui, me enteré que sólo querían ver mi documentación y se la enviarían al contador. Luego, me avisarían cuando esté disponible el contrato. Si bien me empezaron a molestar estos cambios, los acepté, creyendo que valdría la espera …

A los pocos días, fui a firmar el contrato y vi que trabajaría como mínimo 8 horas semanales. Les consulté el motivo ya que habíamos acordado que sería full-time. Su respuesta fue que como estaría un mes de prueba, no podían colocar más horas en el contrato. Aun así me aseguraron que trabajaría a tiempo completo. Opté por creerles pero negocié tener 2 meses de prueba, ya que ese era el tiempo que me quedaba para terminar mi visa Working Holiday en Suecia. Cumpliesen o no con su parte, al menos me aseguraría el trabajo hasta irme.

Llegó mi primer día de trabajo en el restaurante, estuve como hostess, es decir, recibir a los clientes y llevarlos hasta su mesa. A los pocos días, trabajé como runner, es decir, llevar y retirar los platos a las mesas

Luego de un par de semanas, empecé a trabajar como camarera. Para ese entonces tenía en claro que no obtendría el puesto que me habían prometido. No me importó. Mientras me aseguren trabajar full time. Pero esto tampoco sucedió ya que trabajaba, en promedio, 3 días a la semana. 

Al mes siguiente, sólo me dejaban trabajar como runner porque eran muchas camareras: la manager, 2 camareras y el matrimonio que eran los dueños. Lo acepté, total … en un mes me iría de Suecia.

A los días, me ofrecieron trabajar como dishwasher porque habían despedido a uno de sus empleados. Así fue como pasé de la propuesta de trabajar como manager y terminé como lavacopas! 

De haber sabido que estaría más tranquila y disfrutaría un montón mis turnos como dishwasher, lo hubiese pedido desde un principio. Mis 2 últimas semanas trabajando en ese restaurante, me la pasaba bailando y cantando como si no hubiese nadie! Estaba completamente en mi mundo, ajena al caos del salón y los gritos de mis jefes! ¡Era la gloria misma!

Se acercaba el fin de mi visa Working Holiday en Suecia y mis jefes me preguntaron sobre el proceso para aplicar a la visa de trabajo ya que veían que tenía potencial. Me pareció contradictoria la situación porque mi mis horas semanales y mi sueldo debía estar acorde a lo que se necesitaba para que la visa de trabajo fuese aprobada. Realmente dudaba mucho que lo hiciesen, por empezar, jamás trabajé a tiempo completo. Según ellos, creyeron que lo mejor era incrementar mis horas laborales de a poco y luego en el verano trabajaría como camarera. Pero tampoco estaban dispuestos a esperar la resolución de la visa de trabajo. Además, con el COVID-19 de por medio, creo que tampoco hubiese sido posible. Hablando de COVID-19, mi último día de trabajo fue debido a este virus…

Llegué al trabajo y mis jefes habían traído a un chico de Bangladesh para una prueba. Creí que vivía en Suecia pero esta persona venía de Brescia, Italia. Había llegado el día anterior, cuando en Italia hubo un brote de aprox. 300 casos en Lombardía, desde Bérgamo. Tanto Brescia y Bérgamo están ubicadas en Lombardía. En ese momento, sólo se hablaba de la mortalidad del virus, el susto que tuve fue tan grande que empecé a sentirme muy mal y pedí irme a casa. Jamás volví al trabajo ya que a la semana siguiente mi visa Working Holiday terminaba. 

Creo que lo bueno de haber trabajado en este restaurante fue que pude practicar italiano ya que la gran mayoría del personal era de Italia. Además, me daban de comer, ñam ñam!

La cena en el restaurante italiano generalmente era pizza, calzone o pasta.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Si bien, lo único que se cumplió fueron el mínimo de 8 horas semanales. Por el resto de las condiciones no cumplidas, me dió lo mismo. Aun así, me hizo acordar a las promesas no cumplidas en mis anteriores trabajos en Malmö. Sólo que esta vez busqué alternativas y me lo tomé más relajada. 


Conseguir trabajo a un mes de irme de Suecia

Una de mis compañeras de trabajo de la empresa de limpieza me había dicho que podía aplicar como extra en el hotel que trabajaba. Como en ese momento creí que había encontrado trabajo full time, lo descarté. Cuando entendí que mi trabajo en el restaurante italiano parecía más de extra que de full-time, apliqué para trabajar en el hotel. ¡Cómo me arrepentí de no haberlo hecho antes! ¡Había encontrado el mejor trabajo a un mes de irme de Suecia!

Tuve la entrevista con la manager y el puesto de trabajo era para el desayuno buffet del hotel. Me pidió 2 días de pruebas pagos, aunque debido a que necesitaban ayuda antes, tuve 3 días de prueba. Me dieron 2 camisas como uniforme y las comidas, a diferencia del Scandic, estaban cubiertas por el hotel.

El ambiente de trabajo, las tareas, mis compañeras y mi único compañero de trabajo, mi jefa… todo me encantaba! Empecé a trabajar bastante seguido y tuve la posibilidad de aprender un montón en un período tan corto! Además, practicaba algo de sueco. Hasta participé de una reunión, la cual fue pagada, seguido de un brindis con prosecco, cena y jugada de bowling! Nada mal, no? 

¡No podía creerlo! Había pasado un año viviendo en Suecia y finalmente me empezaba a sentir mucho mejor, plena y sin ganas de irme… entonces vino la charla de la visa de trabajo con mi jefa. Si bien ella quería que me quedase, la verdad era que en comparación al resto del staff, era costosa. ¿Por qué? Porque el resto del personal eran estudiantes y por lo tanto se les paga menos. Por este motivo, no pude aplicar a la visa de trabajo

Aun así, disfrutaba un montón cada vez que iba a trabajar! Además, podía desayunar y almorzar cualquier cosa que ofrecían en el desayuno buffet, el cual era completísimo y muy sano! Había: shots de jengibre, todo tipo de cafés, tés, leches y jugos, smoothies, waffles, una variedad increíble de panes, yogures, frutos secos, crackers, frutas, salmón, jamones, quesos. ¡Estaba en el paraíso mismo! 

¡No había un día igual al otro! Porque a veces trabajaba en la cocina, otras en el salón o en el dishwasher. Sea donde me tocase trabajar, ¡estaba encantada! ¡Las horas se me pasaban volando! 

Postal de mi larga caminata para llegar a uno de los trabajos que tuve en Linköping.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.


Últimos trámites

En mi última semana en Suecia fui al Skatteverket a informar mi mudanza fuera del país. A las pocas semanas, recibí la confirmación de mi cambio de domicilio en el exterior. 

Por otro lado, fui al banco a informar que me iba de Suecia y me dijeron que no debía hacer nada pero… a las pocas semanas de irme, llegó un sobre con formularios para informar mi nuevo domicilio al departamento donde vivía. Si no respondía a la brevedad, me bloquearían la cuenta. Les comenté que aún no tenía un domicilio fijo pues gracias al COVID-19 quedé varada en Alemania. Lo entendieron y no me bloquearon la cuenta!


Último día en Suecia 

Por meses, lo único que ansiaba era irme de Suecia! Cuando empecé a disfrutar de mi experiencia, a un mes de terminar mi visa Working Holiday, llegó el momento de partir. Aun así, trabajé en el hotel hasta último momento, literalmente! 

Mi último día de trabajo llevé todas mis cosas ya que el hotel quedaba mucho más cerca de la estación de trenes y buses de Linköping, que desde mi casa. Ese día, tanto la recepcionista como mi jefa me dijeron que arme una vianda para el camino con la comida que había en el desayuno buffet. ¡Unas divinas! 

Durante mi último turno, mi jefa todo el tiempo me pedía que me quedase pero no podía. Llegó el momento de terminar de trabajar y me despedí del resto de mis compañeras y mi jefa. 

Me encontré con mi amiga y nos fuimos a la estación de tren a tener nuestro café de despedida. Tomé el bus para Malmö. Mi jefa es tan genial que me propuso dejar mis cosas en el hotel que tenía la empresa en Malmö. De esta manera, pude dejarlas en cuanto llegué a la ciudad, me reuní con una amiga y luego me fui a Dinamarca


Sentimientos encontrados con Suecia  

Había llegado a Suecia decidida a quedarme pero lo que ya sabía y no creía, terminé comprobando que era real. Malmö es un destino muy complicado para alguien que llega con la visa Working Holiday. No sólo lo digo por mi experiencia, sino porque conocí a varias personas que le pasó lo mismo, a excepción de 2 casos. De alguna se repitió en Linköping, una ciudad con la mitad de población de Malmö. Aun así, cada experiencia es única! 

Todos los tropiezos en Malmö, me ayudaron a afrontar mejor la situación laboral en Linköping. Al tener 2 o 3 trabajos al mismo tiempo, pude ahorrar. Aunque eso muchas veces hizo que parezca una zombie. 

Debía madrugar cuando trabajaba en la empresa de limpieza y en el hotel. Siempre fui una early bird pero muchas veces se complicaba porque la noche anterior trabajaba en el restaurante. Así estuve por 2 meses, días que trabajaba un montón y otras que ni siquiera. A pesar de eso, no me arrepiento. Tenía un sólo objetivo, tener ahorros para mi próxima visa Working Holiday en Irlanda!

Mi visa Working Holiday en Irlanda se aprobó la misma semana que empecé a trabajar en el hotel. Si bien por mucho tiempo quise irme de Suecia, empecé a tener sentimientos encontrados ya que en Linköping más de una vez existió la posibilidad de aplicar a la visa de trabajo. Aunque finalmente no se dio, al menos pude tener un cierre positivo sobre mi paso por Suecia, mucho mejor de lo que hubiese creído. 

Muchas primeras veces, las cuales no todas fueron agradables, pero me permitieron crecer un montón a nivel personal. Creo que no es casual que haya empezado este espacio y lo haya denominado como Crecí Viajando mientras vivía en Suecia. Porque al final, fue en Suecia siento que crecí a pasos agigantados! Será por eso que al buscar un nombre, se me haya venido a la cabeza Crecí Viajando. Porque desde mis días en Suecia, hice un viaje interno y es el cual salieron a flote muchas cosas que tenía guardadas tan en lo profundo de mi, que ni siquiera me las imaginaba.

Por eso costó mucho escribir esta experiencia, que fue la más desafiante y también la que hizo que buceara a lo más profunda de mi ser. Aunque gracias a eso, empecé un viaje interno que me permitió volver a mí y a mi esencia. Por este motivo es por el cual estoy más que agradecida a Suecia. Porque a pesar de haberme caído miles de veces, sentirme perdida, haber luchado cuando ya no me quedaban fuerzas, pude salir a flote e irme mucho más fortalecida y agradecida de haber vivido en uno de los mejores países del mundo!  

Quienes me siguen en las redes sociales, en algún momento, les compartí 2 reflexiones: una al cumplir un año de vivir en Suecia y otra al terminar mi visa Working Holiday. Ahora saben algunos de los motivos por los cuales creo que fue una experiencia desafiante pero reafirma que Crecí Viajando

Sin dudas, fue en Suecia donde crecí a pasos agigantados y en este bosque es donde pude empezar a reencontrarme conmigo misma.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.




Espero que este artículo te haya ayudado para tus planes en Suecia!

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Mi experiencia con la visa Working Holiday en Malmö, Suecia

Tenía todo listo para aplicar a la visa working holiday de Alemania cuando salió el acuerdo entre Argentina y Suecia. Casi cambio mis planes y aplico a la visa Working Holiday de Suecia. En vez de eso, opté por averiguar más sobre Suecia mientras estuve viviendo en Hamburgo. Gracias a eso, no tuve inconvenientes con la burocracia sueca. Aun así, mi experiencia con la visa working holiday de Suecia ha sido la más desafiante hasta ahora! Aunque en parte soy responsable por las decisiones que tomé en su momento, las cuales fueron en contra de mi intuición y me llevaron a situaciones que podría haber evitado si sólo me hubiese escuchado. Suecia fue el país donde más a prueba estuve y como resultado me ha fortalecido y crecido a nivel personal, mucho más que en las anteriores visa working holiday!

A pesar de los tropiezos, sigo creyendo que Suecia es un país increíble, con mucha naturaleza y oportunidades. Además, en los últimos años ha sido considerado uno de los mejores lugares para vivir! En mi caso, simplemente fue más difícil de lo que hubiese esperado, con muchos altibajos pero también buenos momentos.

Ponete cómoda/o y prepárate para la primera parte de lo que fue esta montaña rusa … ¿o debería decir sueca? Porque si hay algo que no puedo negar es que hubo muchas subidas y bajadas en mi experiencia con la visa working holiday de Suecia


¡Todo sobre ruedas!

Me enteré de la aprobación de mi visa Working Holiday en Suecia estando de viaje por Serbia. Debido a que la tarjeta podía tardar un mes y en 2 semanas estaría en Dinamarca, decidí sacar turno para pedirla en la oficina de Migrationsverket en Malmö. Como conté en otros artículos sobre Suecia, el mismo día que fui a sacar mi tarjeta de residencia, visité 3 habitaciones para alquilar en Malmö. Cuando estaba volviendo a Copenhague, me decidí por una de ellas. 

Me mudé a Malmö 3 semanas antes de que empiece mi visa Working Holiday. Por lo tanto, pude aplicar al personnummer y acceder a las ventajas que tiene en comparación al samordningsnummer. El mismo día que obtuve mi personnummer, me anoté para estudiar sueco gratis en el SFI

A los 2 días de llegar a Suecia empecé a buscar trabajo. A los 10 días,  asistí al on-boarding de Foodora. Como ya había trabajado para Foodora en Alemania, pensaba hacer lo mismo en Suecia mientras buscaba algo mejor. A diferencia de Alemania, en Suecia debes hacer una prueba de 30 minutos con la bicicleta para demostrar que podés ir a la velocidad que establece la empresa. Como no había podido arreglar a tiempo la bici que había encontrado en Dinamarca, me prestaron una. Desafortunadamente, no pude adaptarme a la bicicleta, especialmente porque no tenía cambios y no logré bajar el asiento. Estaba en desventaja con el resto de los postulantes, pues algunos tenían bicicletas eléctricas. Por lo tanto, mientras la mayoría pedaleaba como si estuviera paseando por los campos de Skåneyo estaba sacando la lengua para fuera! Después de 10-15 minutos, me fui a casa. Al no completar la prueba, no quedé seleccionada. 

Durante mis primeros días en Malmö, pasaba el día en la Stadsbibliotek buscando trabajo online.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

A la semana obtuve 2 entrevistas de trabajo: una era para recoger monopatines eléctricos durante la noche y la otra para trabajar ayudante de cocina en un local/restaurante francés en Triangeln. En ambos lugares quedé seleccionada. 

Rechacé el primero porque querían que empezara a trabajar antes de que entre en vigencia mi visa working holiday. Me pareció riesgoso trabajar de noche y sin permiso de trabajo. Por lo tanto, acepté el puesto de ayudante de cocina en un local/restaurante francés. La dueña del restaurante, desde el principio me comentó que no podía ofrecerme un contrato full time ya que para eso era necesario el subsidio del Arbetsförmedlingen. Por lo tanto, sólo podía ofrecerme trabajar 2 o 3 turnos por semana. 

Acepté el trabajo aunque me llamó la atención la insistencia de la dueña ya que me envió SMS, mensaje por WhatsApp y e-mail para preguntarme si aceptaba la propuesta. A pesar de que no trabajaría muchas horas, creí que estaría bien tener algo de ingresos. Mientras seguiría con la búsqueda laboral. Gracias a que ya estaba en condiciones de trabajar y llegué antes de que empezara mi permiso de residencia, empecé a trabajar desde el primer día de mi visa Working Holiday en Suecia.  


Alquilar en vez de hacer voluntariado

Si bien creo que la mejor manera de empezar en un país nuevo es haciendo voluntariado, no lo conseguí en Malmö. Por lo tanto, empecé a buscar alojamiento. Como mencioné antes, alquilé una habitación en Gamla Staden, a una cuadra de Lilla Torg. Si, en pleno centro de la ciudad! Aun así estuve menos de 2 meses y casi no recupero mi depósito! 

Cuando me mudé, cometí el error de aceptar pagar el mes completo en vez del proporcional. Es decir, pagaba del 11 de febrero al 11 de marzo y así sucesivamente. Por  otro lado, después de unos cuantos días la dueña me dijo que debía pagar 50 SEK mensuales por el papel higiénico o debía comprarme. Esta era la primera vez que me ponían esta condición, aunque no sería la última en Suecia. Aunque el día que visité el departamento pregunté si tendría algún costo extra y me dijeron que no, me tomó por sorpresa esta nueva condición. Aun así, en ese momento me dio lo mismo y lo pagué.   Como mi contrato de alquiler era hasta el 31 de marzo porque pensaba mudarme a otro lugar al mes siguiente, se lo dije a la dueña cuando firmamos el contrato de alquiler, una señora peruana. Le reconfirmé casi 2 semanas antes de que me mudaría al mes siguiente. La dueña me dijo que debía avisar con un mes de anticipación. Por no haberlo hecho, debía quedarse con la mitad de mi depósito y no me devolvería los días que ya había pagado (erróneamente) correspondientes a abril. Debido a eso, acordé quedarme en la habitación hasta los días que ya había pagado. De esta manera, se cumpliría el mes de aviso y por lo tanto, no perdí mi depósito. 

A los días de obtener mi personnummer, recibí un sobre de Bienvenida a Malmö.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

De Gamla Staden me mudé a Davidshall, otro de los barrios céntricos de Malmö. Ahí estuve compartiendo un departamento por 6 meses. Si bien en un momento sospeché que era una estafa, afortunadamente me equivoqué. Aun así, si querés saber cómo evitar estafas al alquilar, hacé click aquí para leer todos mis consejos. 

Al igual que el departamento en Gamla Staden, éste tenía una muy buena ubicación ya que estaba a pasos de los 3 trabajos que tuve en Malmö y a 5 minutos en bici de mi parada de bus para ir a Vellinge.


La peor experiencia trabajando en Malmö

El motivo por el cual traté de empezar a trabajar desde que empezó mi visa Working Holiday de Suecia fue porque es muy común cobrar tu primer sueldo 2 meses más tarde

Mi intuición me decía que algo estaba mal en ese local/restaurante francés, mi cuenta bancaria decía que trabajase lo antes posible. Así fue como hice caso omiso a mi intuición y permití que mi jefa francesa me volviese loca durante los 2 meses que trabajé en Le Gourmet

Desde el primer momento le aclaré a la dueña del lugar, que mi experiencia en la cocina había sido en un hostel en Alemania. Ella me aclaró que prácticamente no debía cocinar  ya que la comida estaba pre hecha, simplemente debía calentarla y servirla

En mi primer día de trabajo me sorprendió que la cocina del lugar era muy distinta a la de un restaurante, más bien parecía de un departamento ya que apenas era cómodo para que trabajase una persona. Por este motivo, ese mismo día me enteré que al estar en la cocina también debía lavar los platos. 

A pesar de que me habían contratado para trabajar en la cocina, algunas veces estaba de camarera, cajera y atendiendo a los clientes que compraban productos del local. Hubo momentos en donde por 1-2 horas, tenía que hacer todo esto al mismo tiempo, es decir, estas tareas además de trabajar en la cocina. 

Algo que me costó mucho fue conseguir firmar el contrato de trabajo. Tuve que insistir ya que lo necesitaba para abrir mi cuenta bancaria sueca. Para mi sorpresa, mi contrato laboral era un formulario en donde además de mis datos y los de la empresa, sólo figuraba mi salario por hora, que era 120 SEK. Además, mi jefa no quería colocar la fecha de inicio y finalización del contrato. Sin este dato no podía demostrar en el banco que estaba trabajando. Por otro lado, no aparecía ninguna cláusula que explique que ocurría en caso de interrupción del contrato

Si bien debía trabajar al menos 2 días a la semana, la verdad que tuve 3 o 4 turnos las primeras 2 semanas. Después de ese tiempo, prácticamente no trabajaba o apenas tenía un sólo turno. Además, el ambiente de trabajo estaba lejos de ser armonioso, había cambios de turnos a último momento y llamadas de mi jefa en cualquier momento, incluso durante mis días libres. Por eso, continué buscando trabajo y afortunadamente tuve varias entrevistas. 

Luego de un mes, mi jefa me ofreció contrato full time. Su condición era que cambie mis horarios de sueco en el SFI y yo pedí trabajar el turno mañana/tarde en vez de tarde/noche. Cuando cumplí con mi parte, mi jefa contrató a otra chica y le dio mis horarios. El motivo fue que no podía esperar a que me confirmen el cambio de horario y por eso contrató a otra persona. 

Cada vez que salía de trabajar me encontraba con esta custodia privada para mi bicicleta. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

A pesar de todo, trataba de mantenerme positiva y ver mi paso por ese lugar como algo temporal. Aun así jamás hubiese imaginado cobrar mi primer salario con un retraso mayor a 2 meses. ¿El motivo? Mi jefa nunca leyó el e-mail que le envié un mes antes con los datos de mi cuenta bancaria. Al día siguiente de la fecha de cobro de mi salario, debía pagar el alquiler y ya no tenía ahorros. En plena noche, traté de encontrar una solución para pagar el alquiler en término. Afortunadamente, mi compañera de trabajo me transfirió el dinero que necesitaba a través de Swish (una app de pago y transferencias entre celulares/móviles en Suecia, como MobilePay en Dinamarca). Aun así, no pude pagarlo a tiempo. Sin embargo, no tuve recargo ni problemas por parte de la agencia que me cobraba el alquiler en ese momento

A pesar de no tener inconvenientes con la agencia, al día siguiente le pedí a mi jefa una solución rápida para obtener mi salario ya que era lo que correspondía. Finalmente, acordamos que me transfiera parte de mi sueldo a través de Swish y le devolví el dinero en cuanto tuviera mi salario acreditado

El retraso de mi salario era sólo una de las consecuencias de la desorganización del lugar. Además, había una rotación de personal que jamás había visto hasta el momento. Mientras trabajé ahí, pasaron 5 personas, incluyéndome. Si me faltaba alguna otra prueba más de que debía irme de ese lugar lo antes posible, mi último día de trabajo me dió más de una … 

Siendo sábado y a la media hora de comenzar mi turno, empezaron a llegar a la cocina pedidos sin interrupción durante 3 horas. Llegó un momento en el cual no había suficiente ingredientes para completarlos. Mi jefa fue a comprar lo que faltaba y llamó a uno de mis compañeros para que me ayudase en la cocina ya que necesitaba que alguien lavase los platos. Pero éste, en vez de ayudarme, estuvo atendiendo mesas. Luego de unos minutos, nuevamente se terminaron los ingredientes. Le pedí al camarero que le informe a los clientes los platos del menú que no estaban disponibles pero hizo caso omiso. Se repuso los ingredientes faltantes y cuando parecía que todo iba encaminado, no quedaban platos limpios ya que nadie los estaba lavando

Mi jefa, al darse cuenta de la situación, empezó a encargarse de preparar las comidas mientras yo lavaba los platos. Pero en cuestión de minutos, confundió los pedidos. Mientras tanto, seguían llegando más pedidos a la cocina, aunque se sabía que no había manera de continuar preparándose. No tardaron en llegar las quejas de los clientes por el retraso de los platos y mi jefa decidió cerrar la cocina. 

Empecé a limpiar y luego de 30-40 minutos, volvieron a llegar pedidos. Sin entender que estaba pasando, salí de la cocina para consultarle a mi jefa si la cocina había vuelto abrir ya que los hornos estaban apagados y ya había puesto todo para lavar y guardar . Me comentó que había decidido que los clientes no podían tomar sin comer. Lo comprendí aunque el inconveniente era que no lo había comunicado. La falta de comunicación y trabajo en equipo era tal que ese mismo día creí que ya había soportado suficiente. 

Antes de irme, hablé con mi jefa, le dije todo lo que pensaba y cómo se manejaba el negocio, hasta le hice sugerencias de lo que debía hacer si quería que todo funcione sin inconvenientes. Además, le pedí abiertamente que me echara si no me necesitaba. Para mi sorpresa, después me enteré que se habían implementado las sugerencias que le hice ese día

En cuanto salí del trabajo, sabía que no volvería, si no me despedían, renunciaría. Ese había sido mi primer trabajo en Suecia y algo que no había tenido en cuenta fue que desconocía como era el procedimiento en caso de despido o renuncia. Me sentí tan abrumada por todo lo sucedido que en cuanto puse un pie en la calle, no hice más que llorar. Antes de llegar a casa, fui al supermercado a comprar helado porque nada mejor que algo dulce para esos momentos de angustia, ñam ñam! Bueno… cualquier excusa es buena para tomar helado!

Después de 2 horas que había terminado mi turno, recibí un SMS de mi jefa (mitad en inglés, mitad en sueco), diciéndome que estaba despedida y que podía continuar trabajando 2 semanas más si quisiera. No estaba en condiciones para contestarle en ese momento ni tampoco me pareció lo más adecuado. Al no contestarle, volvió a escribirme para que le confirme si seguiría trabajando. No le respondí, realmente necesitaba despejar mi cabeza el resto del fin de semana. Además, quería pensar bien que debía  hacer ya que era la primera vez que pasaba por una situación así. Al día siguiente, me envió un e-mail insistiendo en que confirme si trabajaría o no. Gracias al asesoramiento de mi compañera de trabajo, le respondí a mi jefa que me avise cuando estuviera disponible mi salario y mi recibo de sueldo. A pesar de todo lo sucedido, mi jefa se ofreció como referencia para futuros trabajos. Su cambio de parecer constante me daba la sensación de que no sería la mejor referencia. Por lo tanto, opté por no aceptar su propuesta. 

Luego de pensarlo, creí que debía compartir esta experiencia para que no le pase lo mismo a otras personas. Por eso, hice un post en el grupo de Facebook Los SI y NO de la WH de Suecia en donde se comparte tanto buenas como malas experiencias trabajando o alquilando en este país. El post podés encontrarlo haciendo click aquí. A raíz de ese post, me escribió un chico que fue a hacer la prueba ahí y comprobó con sus propios ojos que realmente no era un lugar para trabajar. Aunque también entiendo que al no conseguir otro trabajo, mucha gente acepta igual estas condiciones. De hecho, esta fue la primera vez que aceptaba trabajar en un lugar con estas características pero no fue la última. Aunque las siguientes veces me las tomé más relajada y no volví a permitir estresarme innecesariamente.


Entrevistas laborales

Mientras trabajé en Le Gourmet busqué trabajo de todas las maneras posibles! Podés ver el artículo que escribí de ¿Cómo buscar trabajo en Suecia? haciendo click aquí, seguro algunas formas las desconoces. 

Gracias a buscar trabajo por todos lados, obtuve 8 entrevistas laborales y 2 pruebas de trabajo. Las vacantes de trabajo eran para: empleada de cocina de 2 restaurantes, empleada en una empresa de cruceros, asistente social, empleada de limpieza para 2 empresas, housekeeping en una cadenas de hoteles, y por primera vez estando en el exterior, para un puesto profesional

Para mi, la entrevista profesional fue la más importante mientras estuve en Malmö. Jamás hubiese esperado conseguir en Suecia una entrevista para trabajar de lo que estudié y trabajé en Argentina. Además, la manera de cómo la conseguí fue pura casualidad! 

Había ido a una entrevista de trabajo en unas oficinas que necesitaban una empleada de limpieza. En la entrevista obtuve el puesto pero la manager debía confirmarme ya que tenía que coordinar un par de asuntos antes de contratarme. Cuando me estaba yendo, le comenté a la manager que estaba estudiando sueco y que entendía que era muy difícil conseguir trabajo de mi profesión sin hablar el idioma local. Ella misma me incentivó a buscar trabajo profesional si tenía título universitario. También me comentó que había empresas que trabajaban en inglés y que no era necesario hablar sueco. 

A la semana, la manager me llamó para comunicarme que no podía contratarme. Aun así, me pasó el contacto de una de las empresas que estaban contratando personal. Apliqué espontáneamente a esa empresa. Aunque en ese momento no había ninguna vacante, me llamaron para una entrevista. 

Estaba tan nerviosa que en la entrevista transpiré como nunca! Desgraciadamente, después de unos meses, me confirmaron que no podían contratarme ya que no había presupuesto. Aun así, estaba contenta de haber tenido una entrevista profesional en Europa por primera vez! Tampoco sería la última que tendría viviendo en Suecia.

Otra de las entrevistas que tuve fue para trabajar como asistente social. El puesto era para ayudar a una chica sueca en sillas de ruedas 2-3 veces por semana por la mañana. Aunque después me propuso trabajar por la noche y por cuestiones personales lo rechacé.

En la entrevista de trabajo para la empresa de limpieza me comentaron que aún estaban buscando clientes para poder hacer una propuesta laboral part-time. Después de unos días, me comunicaron que sólo podían ofrecerme trabajar 10 horas semanales y luego 30 horas semanales por un mes. Rechacé el trabajo ya que en simultáneo tenía la propuesta laboral profesional que como mencioné antes. 

También tuve una entrevista grupal para una empresa de cruceros que proponía trabajar durante 9 días en el verano. Si bien quedé seleccionada, decidí renunciar antes de empezar a trabajar ya que el pago por hora era 125 SEK incluyendo las vacaciones

Para el puesto de Housekeeping en el hotel, me entrevistó la manager del área, quien me insistió que debía hablar sueco para poder trabajar ahí. Le comenté que estaba estudiando sueco en el SFI. Además, me dijo que debía tener 3 días completos disponibles para poder hacer una prueba paga. Como en el restaurante no trabajé por una semana, le escribí a la manager para acordar los días de la prueba pero tardó un mes y medio en responderme. Coordinamos para hacer las pruebas y quedé seleccionada para trabajar durante el verano

En cuanto a las entrevistas en los 2 restaurantes, en ambos me pidieron hacer una prueba que sería paga. Además, me ofrecían trabajar entre 10 y 20 horas semanales hasta el verano. Luego, en temporada alta trabajaría a tiempo completo. El pago por hora era entre 115 y 120 SEK. Quedé seleccionada en uno de ellos pero como no podía combinar los turnos con los del local/restaurante francés, lo tuve que rechazar, por el momento…


Trabajar a pasos de casa

En cuanto me fui del local/restaurante francés, contacté a quienes me habían entrevistado de los lugares donde aún no se había concretado la propuesta laboral. Casualmente, uno de ellos me saludó un día por la calle y lo tomé como una señal. Le escribí y a la semana de haberme ido del local/restaurante francés ya estaba trabajando. Lo mejor era que el restaurante quedaba en la esquina de donde vivía en ese momento. Así que muchas veces era cuestión de levantarme de la cama, cambiarme y en menos de 2 minutos estar en el trabajo!

El concepto del lugar me encantaba! Trabajaban con productos frescos, ecológicos y el menú era casi vegano. El trabajo era muy dinámico y debías ser muy rápida para llevar el high-tempo que demandaba el lugar ya que era una combinación de restaurante-fast food saludable. Lo mejor era que en cada turno, las tareas iban cambiando ya que todo el personal hacía todo. Por lo tanto, cada día era distinto. Un turno podías estar trabajando en la cocina; al siguiente, preparando smoothies; después, lavando platos; o estar preparando café y cobrando en la caja. A pesar de que me encantaba el lugar y el ritmo de trabajo, me pareció muy bajo el salario por el nivel de exigencia que pedían. El salario era de 115 SEK por hora. Aunque una vez finalizado el tiempo de prueba, el cual era de 4 meses, y según tu experiencia, podías negociar un nuevo salario. 

Llegó junio, prácticamente ya era verano, lo cual significaba que trabajaría más horas.  Lejos de eso, había semanas que ni siquiera llegaba a las horas mínimas que me habían prometido o directamente no tenía turnos

Afortunadamente, me habían respondido del hotel para hacer los 3 días de pruebas pagos. Ya me estaba acostumbrando a armar mi sueldo en base a la acumulación de pruebas de trabajo!


Trabajar en 3 lugares simultáneamente

Mientras hice las pruebas en el hotel, también conseguí trabajo a través de un contacto en una empresa de limpieza en Vellinge, a 35 minutos en bus de Malmö

Por primera vez en mi vida y con una visa Working Holiday, tuve 3 trabajos! Debido a esto, pasé de no trabajar a hacerlo por 2 semanas sin descanso! En esos días, me dormía en el sofá en cuestión de segundos o al volver del trabajo, me bañaba y me iba directo a la cama y no me despertaba hasta el día siguiente. Llegó un momento en el que tuve que rechazar turnos porque mi cuerpo me pedía descansar al menos un día

Después de ese período, no podía seguir ese ritmo tan insalubre. Decidí renunciar al restaurante ya que era el que menos me pagaba y el que menos horas laborales me aseguraba. Acordé en el hotel trabajar sólo los domingos ya que ese día se paga mejor las horas. Por otro lado, en la empresa de limpieza en Vellinge me pagaban bastante bien y era donde prácticamente trabajaba de lunes a viernes. De esa manera, podría tener una rutina más equilibrada.


Trabajar en el Scandic

Si bien tenía experiencia en Housekeeping, en el Scandic la rutina era muy distinta al hotel en el que trabajé mientras viví en los alpes franceses

Mi día en el hotel empezaba desayunando. Si, hacía check in en el sistema del hotel, comía y después trabajaba. Al mediodía, todo el personal de Housekeeping comía en el restaurante del hotel. El tiempo y el costo de las comidas se descontaba del salario. 

Durante el desayuno, se repartía el listado de habitaciones a limpiar y se hacía entre 2 o 3 personas, según la cantidad de reservas. Por lo general, una persona cambiaba las toallas y sábanas, hacía las camas, sacaba el polvo de las superficies y aspiraba. Mientras que la otra limpiaba el baño y la cocina y por último mopeaba. Se debía terminar cada habitación en 10 minutos aunque durante la temporada de verano no se tenía en cuenta y no importaba trabajar más tiempo. Las horas extras eran reconocidas y pagas, muy por el contrario de lo que suele pasar en Dinamarca.

A pesar de que estaba aprendiendo sueco en el SFI, mi nivel era básico e incluso sospechaba que tenía acento polaco cuando lo hablaba. Prácticamente el idioma laboral era sueco. Fue un poco frustrante entender sueco, al menos la idea general, pero no poder hablarlo con el resto del personal.

Aun así, a fines de agosto terminó la temporada de verano y así mi trabajo en el Scandic. De hecho, se suponía que mi jefa me diría cuál sería mi horario cuando ella volviese de sus vacaciones. Luego de 2 meses de enviarle e-mails informando mi disponibilidad horaria, no recibí respuesta. En cambio, recibí una encuesta del hotel para que califique como fue mi experiencia trabajando en el Scandic. Le escribí a mi jefa para consultarle por la encuesta ya que mi contrato laboral aún no había finalizado. Me explicó que por no haber trabajado por 2 meses, el sistema automáticamente dejaba inactivo mi usuario. Ni siquiera gasté energía en explicarle que le había mandado varios e-mails con mi disponibilidad para trabajar después del verano. Por lo tanto, completé la encuesta y devolví mi uniforme. 

Por otro lado, después de 4 meses de reclamos, pude cobrar las diferencias de salario que tuve desde mi primer momento. Terminé de trabajar en agosto y cobré estas diferencias en diciembre. Después de idas y vueltas, obtuve mi recibo de sueldo en enero.


Trabajar en Vellinge

Por primera vez (si, en Suecia tuve varias primeras veces) tuve una entrevista laboral que simplemente era escribir mi nombre y mi número de teléfono en un papel. Luego, tenía que esperar a que me llamaran para una prueba paga. Me llamaron, hice la prueba y a la semana empecé a trabajar.

Si bien haber conseguido trabajo en Vellinge parecía prometedor ya que el horario y el salario eran geniales. Era tragicómico tener un nuevo contrato laboral cada 1-2 semanas! Lo más raro era que primero debía trabajar 1 o 2 semanas y luego recibía mi contrato por los días trabajados. Si bien temía no cobrar esas horas, mis compañeras me aseguraban que iba a obtener mi salario. Porque ese era el modus operandi con las nuevas empleadas hasta que las efectivizaban.

Otra de las cosas que más me llamó la atención de este trabajo era que el 95% de mis compañeras eran polacas. Cada vez que iba a trabajar, sentía que estaba en Polonia en vez de Suecia. Algunas de ellas no hablaban sueco o inglés o ninguno de los dos, pero que importaba si el resto de tus compañeras habla polaco, no? Me recordó a cuando trabajaba en el hostel de Hamburgo donde la mayoría éramos de Latinoamérica y se hablaba más español que inglés o alemán. Lo bueno es que aprendí algunas palabras en polaco de tanto escucharlas hablar entre ellas. Además, tuve la posibilidad de practicar sueco con quienes no hablaban inglés. Por este motivo, sospecho que hablo sueco con acento polaco! Porque si bien mis compañeras en Vellinge no tenía inconvenientes, cuando hablaba con otras personas, por ejemplo en el Scandic, prácticamente nadie me entendía. 

En cuanto al trabajo, por lo general, eran equipos de 2 o 3 personas, según la cantidad de trabajo que había en el día y la disponibilidad de camionetas. Por lo tanto, una siempre conducía, así que era una ventaja tener licencia de conducir válida para Suecia, aunque no era mi caso. 

Mientras una limpiaba las superficies, aspiraba y mopeaba, la otra limpiaba los baños y la cocina. En la próxima casa, se intercambiaban las tareas. Durante las mudanzas, cada persona hacía algo específico, por ejemplo: una limpiaba las ventanas, otra la cocina, otra los baños, etc. 

Lo bueno del trabajo es que podía ver cómo viven los suecos. Además de tener una decoración muy minimalista, que me encanta! Me llamaba la atención que las casas tenían más de una entrada, hasta incluso 4! Además, más de la mitad de las casas en donde trabajé, tenían sauna, que suele ser muy común en Finlandia

El día que no olvidaré será cuando fui a limpiar con una de mis compañeras un departamento de 3 pisos en Lund. La dueña de la casa nos compró rolls de canela y se sentó con nosotras a tomar café en su balcón. Nos preguntó sobre nuestras vidas, que hacíamos en Suecia, etc. Jamás me hubiese imaginado que una clienta nos invite a tomar café como si fuésemos amigas y hablar de la vida por unos 15 minutos. Si bien era habitual que nos den algo para tomar o comer, el hecho de que una clienta se tome el tiempo de compartir unos minutos para saber sobre nosotras, me sorprendió un montón! 

Otro de los días inolvidables fue durante la limpieza de una casa y mientras aspiraba me encontré un murciélago vivo! Grité del susto al verlo frente a la aspiradora! Le conté a mis compañeras y sólo una valiente se animó a agarrarlo con una bolsa y dejarlo en el jardín de la casa.

Recuerdos del murciélago que encontré en una casa. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Si bien durante el verano trabajé full time, al terminar, tenía que consultar cada semana y hasta casi todos los días por mis horarios. Esto se debía en parte porque mis jefas, ambas suecas, administraban sus propios clientes y se turnaban para ir a la oficina cada semana. 

Debido a cambios de último momento o desorganización, me ha pasado de que me han dado por error un horario que no era correcto y empezar más tarde o que me digan que no debía ir a trabajar cuando ya estaba en camino. A pesar de estos inconvenientes, la paga era mucho mejor que el resto de los trabajos que tuve en Suecia (138 SEK la hora). Gracias a este trabajo, después de meses, pude empezar a tener ahorros!


Aprovechar del tiempo libre

Como durante mis primeros meses con la  visa Working Holiday en Suecia trabajé pocas horas, además de buscar trabajo, aproveché el tiempo libre para hacer lo que me gustaba!

Después de tener mi primera clase de yoga mientras viajaba por los Balcanes, decidí tomar clases regulares al mudarme a Malmö. Cuando empecé a trabajar en el restaurante que quedaba en la esquina de donde vivía, me enteré que uno de los socios era dueño del estudio de yoga que estaba al lado. Además, tenía descuento por trabajar ahí. Por lo tanto, aproveché una promoción de 60 días que tenían en su momento. Aun así, fui a muy pocas clases porque debía planificar con anticipación antes de ir a cada clase. Esto se debía a que las clases eran hot yoga, por lo tanto debía tomar mucha agua antes, durante y después de cada sesión. Era genial porque liberaba un montón de toxinas pero me deshidrataba y me dolía demasiado la cabeza después de cada clase. Por lo tanto, al poco tiempo dejé de ir. 

Por otro lado, había averiguado para hacer clases de danzas árabes y conseguí un lugar muy económico, incluso más que en Hamburgo! Así que aproveché para asistir a las clases que se dictaban durante el verano. Por primera vez, disfruté un montón las clases de danzas árabes! Aun así, una vez terminada la temporada de verano, decidí no continuar ya que empezaba a plantearme irme de Malmö.

Además de asistir a yoga y danzas, empecé a darle vida a este proyecto, Crecí Viajando. Mientras viajaba por los Balcanes, le compartí mi idea a mi amigo y él me animó a hacerlo realidad. Desde que llegué a Suecia, dentro de una combinación de noches de insomnio y mucho tiempo libre, empecé a armar en mi cabeza este espacio que tantas veces me sugirieron de hacer (incluso antes de hacer mi primera visa Working Holiday en Dinamarca) y que por muchos años postergué. Si bien aún no es el 100% de lo que quiero que sea, para mí es genial haber empezado a tener algo propio y enfocar mi energía en algo que disfruto hacer! 


Recorrer Skåne

Algo que disfruto mucho es conocer nuevos rincones, sin importar si es a la vuelta de casa o del otro lado del mundo! Por eso, siempre que pude recorrí Malmö y durante el verano aproveché para viajar por Skåne

Descubrir nuevos rincones en Malmö fue parte de mi rutina, como esta galería en Gamla Staden. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Skånetrafiken es la empresa de transporte de la región y en verano ofrece el sommarbiljetten que dura 2 meses. El precio es muy económico y permite recorrer toda la región ilimitadamente durante ese período. Aproveché para comprar este ticket, así pude recorrer Skåne y además, fue muy conveniente cuando empecé a trabajar en Vellinge

Cada vez que pude, me entregué a descubrir los rincones de Skåne, algunos de ellos están entre mis favoritos de Suecia

Cuando llegué a Malmö me dijeron que en Skåne había una playa que parecía el Caribe. Desde entonces, le pregunté a cada persona que conocía dónde quedaba ese lugar. Hasta que alguien me nombró un par de playas, entre ellas la que se encuentra en el Parque Nacional Stenshuvud. No sé si se parece al Caribe, jamás estuve ahí, pero definitivamente es una playa que difícilmente diría que está en Suecia! Esta playa es increíblemente hermosa! Tiene arena clara, agua cristalina y está rodeada de bosque. Es como si el paraíso estuviese en la Tierra! Desde que puse un pie ahí, está entre mis lugares favoritos en Suecia!

Playa del Parque Nacional Stenshuvud, el paraíso en la Tierra! Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Hablando de playas, otras de las que me nombraron como  posibles candidatas a confundir con el Caribe son: Sandhammaren y Skanör. Si bien prefiero la de Stenshuvud, estas playas también están entre mis favoritas! 

Otras playas recomendadas son las de Falsterbo y Höllviken, aunque si tuviera que elegir, me quedaría con la de Skanör que se encuentra cerca de éstas. De hecho, como trabajaba por la zona, un día en la hora de descanso, fui con mis compañeras a almorzar a la playa de Skanör

Las famosas casitas de colores de la playa de Skanör. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Si de lugares favoritos hay que hablar, Kullaberg entra en la lista! Kullaberg es una de las reservas naturales más lindas que he visto hasta ahora. Está en uno de los extremos de la costa oeste de Skåne. Está rodeada de bosque, playas de piedra y tiene unas vistas increíbles! Cerca de ahí, está Mölle, que desde su puerto tiene unas vistas hermosas de la pequeña ciudad y también parte de la reserva natural.

Casas de colores en Ystad. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Otros lugares que pude recorrer durante el verano fueron las ciudades de Simrishamn y Ystad. A mi parecer son bastantes parecidas, con la diferencia que la primera es mucho más pequeña que la segunda. Aun así, ambas comparten sus encantadoras casas de colores, típicas de Escandinavia

Además de las casas de colores, Simrishamn tiene la particular de tener estos tejidos de colores en los tubos de calefacción. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

También, aproveché para ir al castillo de Torup, a unos 50 minutos en bus desde Malmö, aunque también es posible ir en bicicleta gracias a las bicisendas. Este castillo está rodeado de bosque y es ideal para pasar el día. 

Castillo de Torup, a 50 minutos de Malmö. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

A pesar de haber podido recorrer varios lugares de Skåne durante el verano, seguí visitando otros lugares durante la primavera y el otoño como Alnarp, Lund y el Parque Nacional Söderåsens.  

Si bien me quedaron pendientes algunos lugares por recorrer, disfruté un montón recorrer tantos rincones de Suecia mientras pude. Estar en contacto con la naturaleza me ha ayudado un montón en los momentos más difíciles y han sido fuente de reflexión e inspiración cuando más lo necesité.


El juego de la vida: pierde su turno y retrocede 10 casilleros 

Si bien creía que trabajar pocas horas sería temporal, era la primera vez que lo que cobraba no me alcanzaba ni para pagar el alquiler o comer. Por lo tanto, después de casi 4 años viajando y trabajando con las visas Working Holiday, consideré hacer dumpster diving. Aunque lo hice sólo una vez y sin éxito. Aunque al unirme a grupos de Facebook para rescatar comida de los mercados en Malmö antes de que cierren. Más allá que siempre me pareció muy buena idea rescatar comida para evitar que se desperdicie, también creí que era mejor que lo aprovechara la gente que lo necesitase

Sólo con la visa Working Holiday de Suecia me quedé sin dinero más de una vez. Afortunadamente, me han prestado para poder afrontar mis gastos fijos como el alquiler, la comida o el transporte. Aun así, realmente sentía que estaba perdiendo en el juego de la vida porque ni siquiera en Argentina había experimentado una situación así, la cual se mantuvo por meses.

Aunque intentaba verle el lado positivo a las cosas y tratar de pensar que sólo era algo temporal o una mala racha… por primera vez empezaba a quedarme sin energías y sin ganas de seguir luchando

Luego de trabajar por 7 meses, empecé a tener ahorros en Suecia. Aun así, lo peor estaba por llegar y ni siquiera estaba al 100% para enfrentarlo…


¡La peor convivencia!

A fines de septiembre comencé a buscar alojamiento. Afortunadamente, conseguí de un día para otro, visitar 4 habitaciones. Una era para compartir con un chico pero debido a los malos entendidos desde el primer momento, lo descarté. La otra habitación era para compartir con una chica peruana que estaba remodelando el departamento. Por lo tanto, estimaba que los primeras 2 semanas estaría sin poder usar el baño y la cocina. Me propuso no pagar el alquiler hasta que pueda utilizar todas las instalaciones de la casa. Me pareció descabellada la idea de vivir en un lugar y ni siquiera poder usar el baño. Lo descarté. Después fui a ver otra habitación que estaba muy bien ubicada pero cuando llegué el chico me dijo que la habitación se alquilaba sin amueblar. Por lo tanto debía comprar la cama si quería alquilarla. Por el tiempo que me quedaba de la visa Working Holiday en Suecia  no me parecía conveniente comprar cama y muebles. Así que también lo descarté.

Finalmente, quedó la última habitación por ver, era para convivir con una señora de Serbia. Como ella estaba de vacaciones, la hija me mostró la habitación. La ubicación estaba bien, el alquiler era económico y la habitación tenía hasta sofá y una mesa ratona, lo cual me pareció genial ya que el living no se compartía. Además, podía registrar mi personnummer ahí. No tendría costos extras, hasta los lavarropas del edificio eran automáticos y tenían su propio polvo para lavar y suavizante incorporados a las máquinas! 

La dueña no hablaba inglés pero si sueco. Como estaba aprendiendo sueco, me pareció una buena oportunidad para practicarlo en casa, ya que lo venía haciendo sólo en el trabajo. Además, fue el lugar que más me convenció y fue el que elegí después de pensarlo por un par de días. Lo que jamás creí es que estaba por vivir la peor de las convivencias que tuve hasta ahora!

Avisé donde vivía que me mudaría y a 2 días de mudarme, fui a firmar el contrato de alquiler. En cuanto entré al departamento y vi a la dueña, sentí una muy mala energía. Tuve el presentimiento de que tendría problemas con ella con tan sólo verla. Fue sólo cuestión de minutos para darme cuenta de que estaba metiendo en la boca del lobo!

Por primera vez (para mí ya era un clásico en Suecia) me entregaban una carta con todas las condiciones de convivencia. Las reglas de convivencia incluía: comprarme mis propios productos de limpieza, incluyendo el papel higiénico; no podía tener visitas ni usar el baño después de las 10pm (esto era para no molestar a los vecinos). Aun así, estas últimas condiciones no eran respetadas por la propia dueña ni su hija ni nieta. Más de una vez he tenido que soportar los gritos debido a las discusiones que había entre ellas, tanto a las 8 a.m. como a las 11 p.m.. Por otro lado, cuando fui a visitar la habitación, pregunté si era posible recibir visitas y la hija me había dicho que no habría inconvenientes en que se quedara a dormir las visitas mientras avise con anticipación. 

A 2 días de mudarme, las reglas del juego habían cambiado bastante pero como ya había avisado que me mudaba del otro departamento, decidí mudarme igual y seguir buscando alojamiento. Tal vez la mejor solución hubiese sido buscar otro lugar. Pero en ese momento, también estaba bastante cansada mentalmente así que creo que tampoco pensaba con mucha claridad

En mi primera semana en el nuevo departamento prácticamente ni estuve ya que fui a visitar a una amiga en Rörum porque luego se mudaría a Linköping. Por lo tanto, después que volví empezaron los problemas…

El pequeño y encantador pueblo de Rörum. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Por empezar, la dueña tenía algunas manías con la limpieza y la ubicación de las cosas de la casa. Por ejemplo: un día dejé la esponja detrás del grifo ya que había visto que siempre estaba ahí. La dueña me remarcó que debía estrujar bien la esponja y que debía estar siempre en la pileta. Me disculpé pero a los 2 días olvidé hacerlo y me gritó diciéndome que ya me había explicado lo que tenía que hacer. Me quedé helada con su reacción. Me disculpé y me fui a mi habitación. Por otro lado, empecé a notar que cada vez que yo salía del baño, ella entraba y salía luego de unos segundos. Me pareció raro pero traté de ignorarlo. Unos días más tarde, cuando la hija vino de visita al departamento me pidió que cada vez que use el inodoro baje la tapa ya que la madre tenía miedo que entrase una rata por ahí. Como la madre no sabía como explicarlo, cada vez que salía del baño, ella iba a bajar la tapa. Me pareció raro pero no me costaba nada hacerlo. 

Cuando me mudé, en el edificio estaban cambiando las ventanas de todos los departamentos. Pasaron unas semanas y empezaron a trabajar en el piso donde vivía. Como la dueña había puesto en sus condiciones de convivencia que dejara la ventana abierta de mi habitación, lo hacía cada vez que volvía al departamento. Además, cuando volvía a casa tenía una cinta de papel tapando la cerradura de la puerta de mi habitación. Luego, la hija de la dueña me explicó que su madre tenía miedo de que algún vidrio pasase por la cerradura y llegue hasta el pasillo o living del departamento

A lo que nunca le encontré explicación fue que había frascos tapando la rejilla de la bañera y la pileta. Tal vez podría entrar algún insecto por ahí. A esa altura, empecé a creer que cualquier manía era posible!

Por otro lado, la comunicación con la mujer no fluía, cada vez que le hablaba se burlaba de como hablaba sueco. ¡Es muy probable que fuera gracioso mi acento polaco! Aunque con el correr de los días comencé a sentirme incómoda por la situación. Por lo tanto, si había algo que no pudiese decirle a la dueña, le enviaba un mensaje a la hija para que luego se lo comunique a ella. De hecho, fue lo que me ofrecieron en un principio.

Cada día tenía una nueva historia con la dueña y su hija, pero la incomodidad y lo absurdo llegó a su cumbre un día que volví del trabajo. Ni bien entré al departamento, la dueña me comentó que ese día había notado un olor desagradable en la cocina y empezó a buscar de donde provenía y descubrió que eran mis zapatillas. En varios países de Europa, es costumbre descalzarse al entrar a una casa y dejar el calzado en la entrada o pasillo. Habían pasado 5 días desde que había lavado mis zapatillas y las había dejado en el pasillo. Durante ese tiempo, la dueña me había visto y no me había dicho nada. Me pareció raro que el olor lo haya descubierto 5 días más tarde. Cuando me lo comentó, me acerqué a las zapatillas y noté un olor de humedad una vez que puse mi nariz en ellas. Linda imagen, no? Por lo tanto, llegué a la conclusión de que la dueña había hecho lo mismo.

Simplemente para evitar más inconvenientes, agarré mis zapatillas y las llevé a mi habitación. Aunque ella me insistió que las deje en el balcón que estaba al lado del living. Le respondí que a mi no me molestaba el olor y que prefería tenerlas en mi habitación. Traté de ser lo más educada posible pero por dentro, sentía que la situación estaba escalonando a un nivel sin precedentes y no sabía cuánto tiempo más podría aguantar sus manías. 

Al día siguiente, unas chicas uruguayas me habían ofrecido mudarme con ellas al mes siguiente o quedarme con el departamento que dejarían libre. De una u otra manera, ya deseaba irme de ahí. Por lo tanto, le dije a la dueña que me mudaría en un mes. Me dijo que no había problema. Aun así, para evitar malos entendidos le envié un SMS a la hija para que quede por escrito que me mudaría. 

A los pocos minutos, la dueña vino a mi habitación diciéndome que no podía mudarme antes de enero y en caso de hacerlo ella se quedaría con mi depósito. Como no me pareció justo, le aclaré que hablaría con la hija ya que creía que era lo más apropiado. Mi nivel de sueco no era tan alto como para hablar sobre un tema tan delicado como la devolución de mi depósito. Aun así, la dueña me insistió que iba a pagar y que no podía mudarme antes de terminar el contrato de alquiler

Al día siguiente, la dueña me preguntó si el motivo por el cual había decidido mudarme era por lo que me había comentado de mis zapatillas. Porque la hija estaba preocupada de que me vaya luego de un mes de convivencia. Sin importar el motivo, lo bueno fue que entendió que era libre de mudarme cuando quisiese mientras avise con tiempo. Además, mientras dejase la habitación y los lugares comunes del departamento en condiciones, tenía derecho a recibir la totalidad de mi depósito al mudarme. 

Pasó una semana y llegó el momento de que cambien las ventanas del departamento. Por lo tanto, me pidieron que deje la puerta de mi habitación sin llave para que los obreros puedan trabajar libremente ese día mientras yo no estaba. Por otro lado, teníamos que usar plástico para cubrir los muebles de todo el departamento. Así que ambas cubrimos los muebles, yo los de mi habitación y ella los del resto de la casa. Como los obreros empezaban a trabajar desde las 6:30, decidí despertarme más temprano para cubrir mi cama con plástico, desayunar e irme a la biblioteca. Salí de la habitación para ir a desayunar a la cocina y me encontré con todos los muebles, incluyendo el grifo, totalmente cubiertos por plástico! Es decir, que si hubiese querido tomar un vaso de agua, no hubiese podido! Le comenté a la dueña que debería haberme avisado que cubriría totalmente la cocina. Me dijo que esperase hasta que terminaran los obreros de trabajar para poder desayunar. Simplemente agarré mis cosas y me fui a desayunar a la estación central. Luego me fui a la biblioteca a escribir para Crecí Viajando.

Cuando volví al departamento, la dueña empezó a gritarme diciendo que tenía que limpiar mi habitación. La cual había dejado limpia el día anterior pero sospechando que seguramente la suciedad se debía a que los obreros estuvieron trabajando ahí, moví la mesa ratona y le mostré que había la suciedad que había era resto de material que usaron para colocar las nuevas ventanas. Siguió gritándome y de los nervios lo único que pude decirle fue que no era amable conmigo. No se me venía a la cabeza otra frase en sueco!  Para ese momento ya me parecía que no podía estar más en ese lugar. Agarré la mayor cantidad posible de mis cosas, las llevé al departamento de las uruguayas y me fui a pasar la noche a Dinamarca. Si, me crucé la frontera, pues… me sentía mejor del otro lado del puente!

Lejos de calmarse la situación, empeoró! Al día siguiente, me llamó la hija ya que necesitaba la llave de mi habitación para que puedan entrar a inspeccionar las nuevas ventanas. Aparentemente, ni la dueña ni la hija tenían la copia de la puerta de mi habitación. Aun así, hicieron una copia y el costo de la misma me la descontarían del depósito. Aproveché ese llamado también para avisar que me mudaría antes del departamento y que quería hacer la inspección lo antes posible.


Momento de mudarse de ciudad

La convivencia iba de mal en peor y al tener una semana libre en el trabajo, aproveché para visitar a mi amiga en Linköping. Antes de llegar a la ciudad, mi amiga me había dicho que podía tener una entrevista con su jefe ya que estaban buscando personal para el nuevo restaurante. Además, a la semana siguiente la dueña de su departamento se iba de viaje por 4 meses y si conseguía el trabajo, me alquilaría la habitación. Me pareció una buena oportunidad y muy optimista me fui con la mitad de mis cosas a Linköping.

El mismo día que llegué, las cosas no estaban bien en el trabajo de mi amiga. Yo venía desgastada de energía por todo lo que venía arrastrando prácticamente desde que había empezado mi visa Working Holiday. Por lo tanto, no iba a insistir para trabajar en un lugar que desde afuera se percibía que el ambiente de trabajo dejaba mucho que desear. Además, su jefe olvidó por completo que tenía una entrevista conmigo. Así que después de unos días, que igualmente me sirvieron para despejarme, volví a Malmö.

Al volver a Malmö, tuve la discusión con la dueña cuando vinieron a cambiar las ventanas. Al día siguiente, pregunté en el trabajo si trabajaría al día siguiente ya que de no ser así podría quedarme una noche más en Dinamarca. Mi jefa me respondió que no tenía que trabajar por el resto de la semana. Como mencioné antes, en la empresa de Vellinge, cada semana mis jefas se turnaban para ir a la oficina. Por lo tanto, le pregunté a mi otra jefa que días trabajaría y me dijo que para la próxima semana no había trabajo para mí. Es decir, que durante noviembre sólo trabajé una semana. Tomé la decisión de renunciar por e-mail y decidí mudarme a Linköping. Lo cómico fue que a la hora me llamó mi jefa para que vaya a trabajar al día siguiente! Le expliqué que ya había renunciado y que me envíe todos los contratos pendientes a Linköping

Irme de Malmö fue dejar atrás ese entusiasmo que sentí el día que había ido a hacer mi tarjeta de residencia. Estaba súper emocionada por estar a días de mudarme y empezar mi vida en Suecia. Con el correr de los meses, todo ese entusiasmo se fue apagando. Fueron muchas las señales que me decían que ese no era mi lugar y me costó mucho tiempo reconocerlo. Recién cuando todo se derrumbó a mi alrededor, acepté que tenía que irme si quería sentirme mejor

Como el atardecer sobre el Öresundsbron, mi tiempo en Malmö había llegado a su fin.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Decidí arriesgarme y mudarme a Linköping. Total… no tenía nada que perder. Además, finalmente podría sentirme acompañada y comprendida, algo que pocas veces había encontrado en Malmö

Una vez más, agarré mis cosas y me tomé el próximo tren a Linköping… 




Espero que este artículo te haya ayudado para tus planes en Suecia, más que nada que hay que evitar para poder disfrutar de tu estadía en este país escandinavo. 

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Mi experiencia con la visa Working Holiday en Dinamarca

Atrás había quedado mi primera experiencia workaway en la isla Fyn. Había llegado el momento de mudarme a Copenhague. Mi amiga, gracias a contactos, había conseguido un departamento en Nørrebro solo para nosotras por 3 meses. Así que a principios de febrero de 2016 agarré mis cosas y me instalé en Copenhague. Antes de eso, me aseguré de tener dinero suficiente para poder pagar los 3 meses de alquiler más el depósito ya que no sabía cuánto tiempo tardaría en conseguir trabajo.

Mudanza a Copenhague

Si ya me sentía afortunada de haber tenido una hermosa experiencia en mi primer workaway, ni hablar cuando el primer departamento al que me mudé era una belleza y encima vivía con una amiga! Además, podíamos registrar nuestro CPR. Sentía que Dinamarca me estaba dando lo mejor de sí. Difícil no querer a este país, que aún con sus imperfecciones es perfecta!

El departamento estaba a 10 minutos en bicicleta del centro, a la vuelta de Assistens Kirkegård. Tenía la cocina conectada con el comedor, el living al lado de la habitación principal y el baño más diminuto que ví en mi vida! Desafortunadamente, no tengo fotos del baño justamente porque en vez de tomarlo como una novedad, nos daba vergüenza lo chiquito que era! El tamaño del baño, que creo que era de 1 metro x 1 metro se debía a que antiguamente, en muchos de edificios en Copenhague tenían baños comunitarios. Con el paso de los años, se dejaron de utilizar y por lo tanto había que incluirlos en los departamentos. Es por eso que puede que si vivís en un edificio antiguo, probablemente tengas un baño en donde te tengas que bañar prácticamente arriba del inodoro. Sí, así como lo lees! Estarás en una de las mejores ciudades del mundo pero si hablamos de comodidades, el baño no está incluido. Hey, todo no se puede en esta vida! 

El living del departamento que alquilé con una amiga en Nørrebro. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Nuestra estadía, la ubicación del departamento, la convivencia, todo fue genial, más no podía pedir! Aun así, a los 2 días de habernos ido del departamento, la familia nos reclamó que la TV tenía rayones. Si bien había usado la TV, nunca habíamos visto los rayones. Casi perdemos parte del depósito! Pero finalmente se asumió que la persona que había ido a limpiar el departamento antes de mudarnos pudo haberlo rayado. Luego de 5 días obtuvimos nuestro depósito de vuelta.  

Mi nueva mejor amiga: la bicicleta

A los pocos días de mudarme, mi amiga me ofreció usar la bici que le habían prestado cuando se mudó a Copenhague. Así que durante mi estadía en Dinamarca estuve usando esa bici y pude ahorrar mucho en transporte mientras viví en el centro de Copenhague

Definitivamente Copenhague es una de las mejores ciudades en el mundo para andar en bicicleta. Fuente: @creciviajando.

Si bien en Buenos Aires usaba la bicicleta pública durante los fines de semana para prepararme a lo que sería mi vida en Dinamarca. Lo cierto que fue en Copenhague donde disfruté mucho ir a todos lados en bici. Afortunadamente, podía llevarla en el S-tog, el tren de Copenhague y alrededores, aunque una vez me la olvidé y me di cuenta después de 2 horas! 

Una de las tantas veces que fui a trabajar en sandalias con mi bicicleta. Fuente: @creciviajando.

Ese mismo día fui a la oficina de Lost & Found y cuando comenté como me había olvidado la bicicleta en el tren, la mujer me miró con cara de: ¿en qué estabas pensando? Me dijo que llamé a la DSB, la compañía de trenes de Dinamarca y la persona que me atendió me sugirió que fuese a las terminales de la línea de tren que había tomado ya que los choferes suelen dejar las bicis pérdidas en la estación donde terminan el recorrido. Salí del trabajo a las 10 de la noche y de ahí me fui a Farum y luego a Høje Taastrup, pero no la encontré. En Høje Taastrup hablé con uno de los choferes y me dijo que había visto una bicicleta en uno de los trenes pero que debía esperar a que venga el próximo tren. Además, llamaría a alguien para consultar si alguien la habían visto. Espere el tren y no estaba, ya eran las 2 de la mañana y me volví a casa. Al día siguiente volví a Farum y Høje Taastrup. Como el día anterior no me animaba a subir al estacionamiento de bicicletas de Høje Taastrup, al ser de día, me animé y la encontré! Sin candado pero estaba sana y salva! El alma se me volvió al cuerpo!

Atención médica en Dinamarca

A los pocos días de haberme mudado a Copenhague, obtuve el diagnóstico de una consulta ginecológica que había empezado en noviembre. Es decir, después de 3 meses supe que me había pasado! 

Esta fue la única vez que necesité atención médica en Dinamarca y sucedió a la semana que haber llegado al país. Gracias a eso pude saber mi número de CPR antes de que me llegue mi yellow card. En principio me habían dicho que me atenderían dentro de una semana, como no podía esperar, volví a llamar e insistí que debía ver a un/a doctor/a lo antes posible. Así que me dieron un turno para el día siguiente. Fui a una clínica del pueblo que estaba al lado de donde estaba haciendo workaway. Como la doctora no sabía que tenía, me derivó al departamento de ginecología del hospital de Odense. Me dieron turno para dentro de un mes. El día que llegué al hospital de Odense me dijeron que no podían atenderme porque no tenían mi historia clínica. Además, había llegado 30 minutos tarde por tener un problema con el auto. Hablé con la doctora que me había atendido y le pedí que por favor envie mi historia clínica al hospital de Odense

Paralelamente, me había llegado una carta para que me realice gratuitamente el exámen para detectar el cáncer del cuello uterino. Así que cuando fui por segunda vez al hospital, llevé mi carta y además del exámen, me hicieron la consulta que tenía pendiente. Una vez que estaba instalada en Copenhague obtuve mi diagnóstico. Me dieron una medicación que pasé a buscar por la farmacia de mi barrio que ya la tenía lista con mi número de CPR.

En base a mi experiencia y la de otras personas, considero que la atención médica en Dinamarca es buena pero los tiempos de diagnóstico se dilatan mucho. Aun así, nunca tuve que pagar por atención médica (si por la medicación) teniendo mi CPR. 

Búsqueda laboral

Tanto mi amiga como yo, guiándonos de otras experiencias, creímos que iba a ser difícil conseguir trabajo sin hablar danés. Por eso, mientras buscaba trabajo, hacía tareas como Mystery Shopper. Además, le pedí a la secretaría de la escuela donde hice workaway que me redacte una carta de recomendación para poder adjuntarla con mis postulaciones.

Por muchos años he aplicado a trabajos de manera online y eso fue lo que hice al principio en Dinamarca. Como en el departamento teníamos un montón de libros de Lonely Planet, agarré el de Copenhague y empecé a aplicar a todos los restaurantes, cafés, bares y hoteles que encontré en esa guía. Esta fue solo una de las maneras que utilicé para buscar trabajo en Dinamarca, si querés ver otras maneras, hacé click aquí.

La colección de Lonely Planet que teníamos en el departamento de Nørrebro. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Lo que más me costó fue animarme a repartir CVs por la ciudad. El hecho de tener que salir bien vestida y maquillada para presentarme personalmente en cada local de Strøget, ya me sacaba las ganas de prepararme y salir a la calle a buscar trabajo. Finalmente, cuando se me agotaron las posibilidades de aplicar de forma online, decidí ir al Job Center a imprimir CVs y cartas de presentación. Imprimí alrededor de 100 hojas entre CVs y cartas de presentación. Tanto el personal y el resto de la gente que estaba esperando a que termine de imprimir me preguntaron si estaba imprimiendo un libro. De la vergüenza no volví a ese Job Center por meses, pero… gracias a que empapelé Strøget conseguí trabajo! 

El “libro” que imprimí en el Job Center. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Entrevista laboral

Después de enviar tantos CVs, obtuve mi primera entrevista laboral que la conseguí luego de una semana que buscar trabajo y fue de las más raras que tuve

La entrevista fue en una oficina en Nyhavn y el puesto era para trabajar como lavacopas en un restaurante en Strøget. Por empezar, me fue muy difícil encontrar la oficina ya que nadie sabía donde quedaba, aun teniendo la dirección y el nombre de la persona. Afortunadamente, el personal del restaurante que quedaba abajo de la oficina me ayudó. Cuando pudimos identificar el timbre de la oficina, llegó otro chico que también lo habían llamado para la entrevista. 

Por algún motivo que aun desconozco, la mujer con quién debía reunirme nos hizo la entrevista a ambos al mismo tiempo, lo cual me resultó raro pero después creí que era el estilo danés de hacer las entrevistas laborales. Luego de unos minutos, el chico preguntó si era posible tener la entrevista individualmente. Fue en ese momento que la mujer se dió cuenta que no habíamos llegado juntos ni teníamos relación alguna. 

Cuando el chico se fue, la mujer me preguntó si era estudiante (se ve que tenía un aspecto muy juvenil para ese entonces). Le respondí que estaba graduada (aunque no lo había puesto en mi CV), lo cual la desconcertó y me dijo que el puesto no era adecuado para mi. Si bien era cierto, le dije que no me importaba trabajar como lavacopas ya que no hablaba danés. Aun así, me insistió que podía conseguir algo mejor y así fue como no obtuve el trabajo. Me fui decepcionada y recordé que en Dinamarca no suelen contratar a gente sobrecalificada para un puesto. Así que para las próximas entrevistas no mencioné que era graduada, excepto si el puesto lo requería.

Prueba en restaurante 

A los pocos días me escribieron un mail para hacer una prueba en el restaurante Mother como Asistente del Manager, que es lo mismo que decir camarera. En mi día de prueba, que fueron de 3 horas no pagas, el Manager me trató mal en todo momento, al igual que uno de los empleados que presumía ser barista. Terminé con la convicción de que si quedaba en ese lugar no aceptaría el trabajo ya que no me sentí para nada cómoda durante mi prueba. Aunque debería de haberme ido desde el primer momento. Luego de años, sigo leyendo quejas de ex-empleadas/os de este lugar. Por lo tanto, no lo recomiendo para nada!

Trabajando en Copenhague

En conclusión, mi búsqueda laboral se puede resumir en lo siguiente:

– Envié alrededor de 100 postulaciones por e-mails.

– Entregué en mano alrededor de 50 CVs.

– Hice alrededor de 50 postulaciones online a través de Facebook y páginas web.

– Hice 3 pruebas: dos en restaurantes y una en un bar. 

– Conseguí 10 entrevistas.

Como resultado, después de 2 semanas, obtuve 3 propuestas de trabajo: una como Account Manager para una compañía que organizaba bodas, otra como camarera en un restaurante en Strøget y también como vendedora y cajera en una casa de cambio. Acepté todas las propuestas! Aunque luego las fui descartando. 

Una de las propuestas laborales que recibí fue como Account Manager en una empresa que organizaba bodas.  Consistía en trabajar como mínimo 15 horas semanales y podía hacerlo desde casa. Para mí era genial ya que podía manejar mis tiempos como quisiese y esto me permitía viajar. Mi salario en principio sería por comisión, ya que la empresa se había creado hace poco tiempo. En teoría, luego se podría hablar de un salario fijo más comisión por membresía vendida. Mi trabajo sería atraer como socias/os a cualquier profesional u oficio necesario para llevar a cabo una boda, por ejemplo: fotógrafas/os. Estas personas debían pagar una membresía para que puedan estar dentro de los servicios ofrecidos para los casamientos. Me pareció una propuesta interesante y acepté. Durante mi primer día de trabajo, me dijeron que las membresías se bonificarían al 100% durante los primeros 2 meses. Además, de que debía ir a la oficina para que haya un buen equipo de trabajo. Ese mismo día renuncié! Me pareció que iba a regalar mi tiempo.

El mismo día que había empezado a trabajar como Account Manager también comenzaba como vendedora y cajera en una casa de cambio en el centro de Copenhague. Mi entrevista había sido una semana antes y había durado 2 horas, incluyendo un exámen matemático. Durante mis primeras 2 semanas de  trabajo me capacitaron, cada semana estuve con una compañera de trabajo distinta. La misma era sobre todos los procedimientos respecto a las medidas de seguridad y la manipulación de más de 30 divisas. Si bien en teoría, luego de 3 semanas de trabajo, firmaría mi contrato de trabajo por 7 meses, tuve que pedirlo antes para poder ir al Skat para obtener mi tax card y cobrar mi primer sueldo. 

El trabajo me encantaba porque de alguna manera estaba relacionada a mi profesión, Administración. No solo eso, sino que tenía que estar bien vestida y arreglada como mis tiempos de oficina en Buenos Aires. De alguna manera sentía que seguía con mi vida laboral de Argentina pero en inglés y en un país con un estándar de vida mucho más alto.

Tenía un muy buen salario fijo, además de las comisiones que obtenía por cumplir con objetivos mensuales y al realizar grandes transacciones, que dentro de todo era bastante frecuente. La empresa tenía en total 8 sucursales, 1 en Aarhus y 7 en Copenhague, de las cuales 2 quedaban a una cuadra de la estación central y 4 en Strøget. Todos los meses rotaba de sucursal, aunque también podía suceder que tenga que cubrir a alguien de un momento a otro. Por este motivo, debía conocer los procedimientos diarios y de seguridad de todas las sucursales, menos de la de Aarhus. Esto hizo que con cierta frecuencia mi rutina cambiase y me resultaban más entretenidos mis turnos en la casa de cambio. 

Además, por primera vez fui parte de un equipo de trabajo multinacional! Conocí gente de: Egipto, Serbia, Lituania, Letonia, España, Italia, China, Ucrania, Hong Kong, Uzbekistán, Hungría e India. 

Creo que el día más destacado fue cuando le cambié dinero a una mujer del gobierno de Kenia. Esta mujer me entregó su tarjeta para que la llame el día que decida ir a su país. Aun conservo su tarjeta ya que uno de mis sueños es visitar ese país. Muy contenta de lo que me había pasado, después de unos días se lo comenté a una compañera. Fue ella la que me alertó que debía de haber procedido de una manera distinta ya que la persona era p.e.p (persona expuesta políticamente). Se ve que me había imaginado haciendo algún safari en Kenia en vez de caer en la metida de pata que había cometido y pedirle más documentación a la mujer. Si cuando alguien me habla de viajes o lugares que me parecen exóticos o muy lejanos, el resto del mundo desaparece! Afortunadamente mi jefe comprendió la situación y solo me advirtió que la próxima vez esté atenta. 

Uno de los días que me quedé alucinando fue el día que vino un señor que quería cambiar coronas danesas por el equivalente a €3500. Hasta ese momento, un día como cualquier otro. Pero cuando le pedí identificación, el origen del dinero y datos personales me respondió que vivía en la calle! Además, el dinero lo obtuvo reciclando latas y botellas. Recuerdo que tuve que llamar a mi team leader porque no sabía que hacer ya que la persona no tenía un domicilio. Muy tranquilamente me respondió que escriba que es homeless (persona sin hogar) y que siga con el resto de la transacción. Me quedé con la duda de cuanto tiempo estuvo ese señor reciclando latas y botellas. Ya que en mi caso lo máximo que había logrado obtener de reintegro por reciclar fueron 50 DKK (coronas danesas) en el festejo de Fin de Año en Rådhuspladsen.

También me ha pasado que un dia festivo al ir a trabajar, presencié un robo en uno de los Netto, uno de los supermercado más económicos de Dinamarca, en pleno día! Estaba parada en el semáforo cuando ví que en la esquina de enfrente, había un hombre pasandole bolsas llena de comida a un viejito por uno de los ventanales rotos del supermercados. Mientras tanto, sonaba la alarma que apenas se escuchaba. A los pocos minutos, llegó la policía y detuvo al hombre que estaba adentro del supermercado. Mientras tanto, el viejito doblaba por la esquina muy tranquilo hasta que uno de los policías se dio cuenta que él era cómplice del otro. Todo pasó en poco tiempo pero a la vez en cámara lenta, los policías habían reaccionado tan lento que toda esa escena no hubiese calificado para Policías en Acción. Al final me dio pena la situación ya que creo que si alguien roba comida es por necesidad y no para sacarle otro provecho que saciar su propia hambre.

Otra semana a destacar fue cuando en junio de 2016 se votó por el Brexit en el Reino Unido. Al día siguiente, el valor de la libra bajado 50 DKK. Además, en la casa de cambio nos prohibieron aceptar libras por una semana. 

A pesar de que estaba más que contenta y motivada por mi trabajo y mis compañeras/os de trabajo. El único aspecto por el cual no me sentía cómoda era la actitud que tenían 2 de mis 3 Team Leaders conmigo y el resto del personal. Por eso, a pesar de tener un trabajo full-time, seguí buscando trabajo ya que no sabía cuánto tiempo iba a aguantar el acoso laboral. Además, mi idea era ganar y ahorrar lo más que pudiese durante mi estadía en Dinamarca

A los 3 meses de haber empezado a trabajar en la casa de cambio, me preguntaron que si quería y qué debía hacer para quedarme en Dinamarca. Les comenté las condiciones aunque sabía que no me podían sponsorear ya que mi sueldo no era lo suficientemente alto para acceder a una visa de trabajo.

Finalmente, la tercera propuesta de trabajo que había tenido era como camarera. Tuve 2 días de prueba sin pagar en Le Bistro, un restaurante que actualmente no existe pero es de los mismos dueños de Mamma Rosa, Le Diamant y Nova. El primer día trabajé como runner (persona que se encarga de limpiar y preparar las mesas) y el segundo día como camarera. Ambos días me dieron de comer luego de mi turno. Hablé con la dueña, una mujer latina, que me dijo que necesitaba que trabaje full-time durante el verano. También me dijo que debía maquillarme más para trabajar allí. Parece que no estaba lo suficientemente maquillaje para su gusto. Por otro lado, me propuso ser mi sponsor para la aplicar a la visa de trabajo una vez que se terminase mi visa Working Holiday. Le expliqué que no era tan fácil obtener una visa de trabajo siendo camarera ya que debía tener un sueldo bastante alto. Ella insistió de que si trabajaba full-time era suficiente para obtener un permiso de trabajo. Luego de unos días lo pensé mejor y le dije que no a su propuesta. Unos meses después me di cuenta de que fue la mejor decisión que hice ya que el lugar tenía varias quejas de ex-empleados. Dicho esto, podés ver los lugares donde no se recomienda trabajar y en cuales si en Los SI y No de la WH Dinamarca.  

Prueba en Nyhavn

A la semana que haber empezado a trabajar en la casa de cambio, tuve una prueba en Nyhavn 17, uno de los lugares más conocidos de Copenhague. El día de la prueba me tocó atender a los clientes, quienes en su mayoría eran daneses. Cada vez que hablaban ponía una cara de susto porque no tenía la menor idea de lo que me decían. En la prueba, estuve con otra chica argentina que se dió cuenta de mi miedo con los clientes y me dijo “no te van a morder, deciles que te hablen en inglés y listo”. Lo que ella no sabía era que me daba mucha vergüenza pedirle a un danés que me hable en inglés. Sentía que era una falta de respeto estar en su país y no hablar el idioma. Por eso terminé trabajando en lugares donde la mayoría de las veces venían turistas. Aunque Nyhavn es un lugar muy turístico.  

Con el tiempo entendí que no debería avergonzarme por no saber el idioma local, aunque hay veces que me sigue pasando. Al fin de cuentas, siempre estoy haciendo el trabajo que los nacionales no quieren hacer. Aun así, no obtuve el trabajo ya que nunca me llamaron ni por sí ni por no. 

Segundo trabajo en Copenhague

Finalmente, encontré mi segundo trabajo gracias a la recomendación de mi amiga. Tuve la entrevista, luego la prueba y después de una semana obtuve el trabajo. Como ya tenía un trabajo full-time, sólo me ofrecí a reemplazar a mis compañeras que necesitaban cambiar turnos. Además, podría hacerlo a mi conveniencia. 

Al igual que en la casa de cambio, el equipo de trabajo también era multinacional. Mis compañeras eran de: Dinamarca, Alemania, Letonia, Venezuela, Países Bajos, Eslovaquia, Italia y España. La gran mayoría de los locales estaban sobre Strøget, como las sucursales de la casa de cambio. Hasta he tenido la ventaja de poder cruzarme de un trabajo a otro cuando coincidía en esos locales. En el momento que trabajaba en el local de souvenirs, había 6 sucursales, una de ellas abría sólo en verano y se encontraba frente a los cruceros. En mi primera semana trabajé en ese local y ayudé a prepararlo para el comienzo de la temporada. Así que me la pasé horas ordenando y eligiendo cómo y dónde exhibir los productos. Esto hizo que luego de una semana de haber empezado a trabajar, me ofrecieran ser la encargada del nuevo local, que se compartía con otra empresa de turismo, en la estación central de Copenhague.

Camino al local de souvenirs que estaba en Langelinie, Copenhague. Fuente: @creciviajando.

Mis nuevas tareas consistían en hacer los pedidos a los proveedores, mantener el local ordenado y limpio, además de asegurarme que siempre haya stock de todos los productos que se vendía en el local. Super sencillo y fue algo que disfruté mucho hacer. Tenía la libertad de pedir los productos que quisiese y exponer los productos del local a mi gusto. Me sentía en Disneyland! Además, podía ir cuando quisiese mientras cumpla con mis tareas

Cada tanto teníamos reuniones en el restaurante que mi jefe tenía en Nyhavn y comíamos a más no poder. Luego de cada reunión recibiamos regalos. De hecho, al finalizar la temporada de verano, porque mi jefe estaba contento por las ventas durante ese período, nos regaló a todas las encargadas, entradas VIP para el cine! Aunque reconozco que las salas de cine VIP difieren mucho de las que hay en Argentina, ya que simplemente te dan un snack, una bebida y los sillones son más anchos y cómodos que en las salas comunes. Aun así, como era gratis aproveché y fui para tener la experiencia de ir al cine en Dinamarca

Como todo lo que brilla no es oro, lo único malo de este trabajo era que el sueldo era muy bajo. Además, me llevó 2 meses convencer a mi jefe para que me diera el mismo salario que las demás encargadas. En teoría, él no me subía el salario (estamos hablando de un aumento de 10 DKK, coronas danesas, por hora) porque no tenía gente a cargo. Le respondí que varías veces habíamos hablado del tema y si yo cumplía con lo que me pedía me subiría el sueldo. Estuve firme y le aclaré que siempre había cumplido con mi parte y no veía lo mismo de su lado. Finalmente obtuve mi aumento, aunque no era mucho, sentí orgullosa de mi misma de haberlo logrado. 

Se dice que los daneses cumplen con su palabra y acostumbran a hacer tratos verbales y en la gran mayoría de los casos es cierto. Pero en esa ocasión, me había costado recordarle el acuerdo de palabra que habíamos tenido

Curso de danés gratuito

Como mencioné antes, tanto mi amiga y como yo, creíamos que sería muy difícil conseguir trabajo en Dinamarca debido a que supuestamente era necesario hablar danés. Por eso, cuando estábamos en Buenos Aires, empezamos a utilizar Duolingo e íbamos todas las semanas a los eventos de Mundolingo. Una vez que estuvimos conviviendo en Copenhague, continuamos yendo a Mundolingo pero más que nada para conocer gente mientras practicamos inglés, danés u otro idioma

Mientras buscaba trabajo, me anoté en el curso de danés, que en su momento era gratuito para cualquiera que tuviese CPR. Fui a la entrevista de admisión en 2 escuelas de danés. La primera fue a principios de febrero en IA Sprog en Nørrebro, que quedaba cerca de donde vivía. El comienzo de las clases era a principios de marzo y eran 3 veces por semana. No obtuve cupo ya que no podía combinarlo con mis horarios laborales.

En marzo solicité una entrevista de admisión en Clavis que queda en Nørreport. En abril comencé las clases de danés. Debido a que en la casa de cambio, por un motivo u otro, tenía que trabajar en los mismos horarios que tenía clases, terminé dejando el curso. Aun así, no me gustó la calidad del curso ya que la metodología de enseñanza era muy pobre y también he leído malas experiencias. Sin embargo IA Sprog tiene muy buenas recomendaciones

Este mapa estaba en la entrada de la escuela de danés Clavis en Nørreport. Fuente: @creciviajando.

Segunda mudanza

A fines de abril se acercaba el momento de dejar el departamento de Nørrebro, ya que los dueños volvían de su viaje por Australia. Por eso, a mediados de abril comencé a buscar alojamiento y en una semana, conseguí habitación en Hvidovre que estaba a 10 minutos en tren del centro. Cuando fui a ver esta habitación, hablé con el dueño de la casa por 2 horas. Le había caído tan bien que no me pidió depósito y en ese mismo momento me dió las llaves de la casa para que me mudase cuando quisiese. Además, después de una semana de haberme mudado, le pagué el primer mes de alquiler. También podía registrar mi CPR, algo que para mí era tan importante como una cama y un techo! Salí de la casa sin creer lo que había ocurrido. Una vez más, sentía que estaba siendo demasiado afortunada en Dinamarca

Antes de mudarme, tenía que limpiar el departamento que compartía con mi amiga. Habíamos limpiado al detalle mientras nos lamentamos dejar ese lugar y no podíamos creer la falta de limpieza en profundidad que le hacía falta. Era tan lindo, tan danés, tan sencillo que nos daba lástima dejarlo. Cuando llegó la familia no podían creer lo limpio que estaba el lugar. Para mí, jamás había estado tan pulcro como lo dejamos nosotras. Algo me decía que el concepto de limpieza en Dinamarca difiere bastante del mío. Finalmente llegó el momento de seguir caminos separados y cada una se fue a su nuevo hogar.

Mi nueva habitación estaba en lo que en algún momento fue una casa de huéspedes. Por lo tanto, para ir al baño, tenía que ir a la casa principal, lo cual era un problema si estaba lloviendo pero, sinceramente, para mí era lo de menos. Lo que sí me pasaba era que la habitación era muy fría y debía taparme toda la dormir, eso lo sufrí un poco más. Tambin se acercaba el verano y con eso los amaneceres a las 4:30 de la mañana. Si bien me despertaba cada vez que amanecía, con el tiempo me acostumbré. 

Postal del día que me mudé a Hvidovre. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

En la casa principal vivía un alemán y su hermoso gato. Por suerte, gracias a que él pagaba por la licencia de medios, yo me liberé de esa responsabilidad y me ahorré unas cuantas coronas! Aunque una vez si me llamaron para reclamar el pago de la electricidad pero según me comentó el dueño, había sido una llamada para estafarme. 

Si bien podría haberme quedado hasta cuando mi visa se termine, surgió la oportunidad de mudarme luego de dos meses de vivir allí y decidí irme. Le avisé al dueño y debido a que no tenía contrato ni había pagado depósito no hubo ningún inconveniente legal. Aun así, tenía la libertad de irme cuando quisiera pero como confirmé con una semana de anticipación, el dueño me dijo que debería de haberme retenerme el depósito si lo hubiese pagado. Aun así, todo se arregló en buenos términos. Además,  la misma semana que me mudaba, él viajaba, así que me pidió si podía alimentar a su gato en su ausencia ya que no tenía con quien dejarlo. Acepté y cuando volvió del viaje le devolví las llaves de la casa y de mi habitación.

Tercera y última mudanza

A fines de junio, me mudé a un monoambiente/estudio en Vanløse. El mismo estaba en una residencia de estudiantes, cerca de la estación de tren y, relativamente cerca, del metro. Si bien el contrato de alquiler era por aproximadamente 3 meses, se pudo extender hasta que me fuí de Dinamarca e incluso más. 

Quienes residían en ese edificio habían creado un grupo de Facebook y también un calendario para reservar los horarios para lavar la ropa. El lavadero quedaba en el SUM que se encontraba en el último piso del edificio. Por lo tanto, el vecino de abajo había pedido que no se reserve el lavarropas muy temprano ni muy tarde ya que luego no podía dormir. Aunque creo que el hombre era un poco irritable porque también se quejaba del ruido que se generaba cada vez que se cerraba la puerta de entrada del edificio.

Acá también pude registrar mi CPR. Si bien éramos 2 personas conviviendo ahí, en mi último mes terminamos siendo 3. Hubo noches que debido a que teníamos visitas eramos 5 personas durmiendo en un departamento que apenas tenía 35 metros cuadrados! Aun así, estaba cómoda pero me pareció un espacio muy chico para compartir con otras personas. 

Al estar asociada a la Hovedbiblioteket, la biblioteca principal de Copenhague, pude pedir prestado los libros de Lonely Planet para planificar mis viajes por Europa. Así que cada vez que podía, me ponía a leerlos, hacer anotaciones y marcar en Google Maps los lugares que quería visitar. 

Una de las tantas veces que desayuné en el balcón del departamento que alquilaba en Vanløse. Fuente: @creciviajando.

Al irme de Dinamarca en el departamento seguía viviendo gente así que la devolución del depósito se realizó cuando yo ya estaba en Buenos Aires. Al principio, fue un poco conflictiva ya que el grifo de la ducha había perdido agua durante las 2 semanas que el departamento había quedado vacío ya que la dueña volvió mucho tiempo después de lo que había dicho. Casi perdemos el depósito pero se pudo llegar a un arreglo ya que el desperfecto estaba antes de que nos mudemos. Como había que esperar al resumen del consumo del agua durante el último período, nos devolvieron el depósito con un retraso mayor a un mes

Es decir, que en los 3 lugares que viví en Dinamarca, por un motivo u otro, el depósito siempre estuvo en juego, aun cuando no correspondía. Esto también le ha pasado a otras personas. Por eso, sacá fotos, graba todo y avísale a quien te alquile el lugar si ves algo defectuoso! También cuando entregues la habitación o el departamento.

Conociendo Dinamarca

Gracias a mi experiencia workaway había recorrido varios lugares de Dinamarca. Una vez instalada en Copenhague, también pude recorrer la ciudad, ir a Tivoli y conocer otros rincones de Dinamarca.

Uno de ellos fue Klampenborg que es uno de mis lugares favoritos en Dinamarca. Este lugar es genial! Tiene una reserva natural enorme, Jægersborg Dyrehave, donde hay un montón de ciervos y bambis. Además, dentro de la misma se encuentra Bakken, el parque de diversiones más antiguo del mundo! También hay una playa que de hecho, recuerdo estar sorprendida de la gente que hacía nudismo al lado de otras familias. 

Este ciervo es uno de los tantos que había en el campo de golf que se encuentra en Jægersborg Dyrehave, Klampenborg. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

También pude ir a Hillerød para ver el castillo de Frederiksborg, aunque solo fui a los jardines. 

Castillo de Frederiksborg en Hillerød. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

En mis último mes en Dinamarca fui a Helsingør, la hermana de Helsingborg en Suecia. En esta ciudad está el castillo de Kronborg y el Sirenito de Christian Andersen, que es más atractivo que la Sirenita que está en Copenhague.

Castillo de Kronborg en Helsingør. Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Quedarse o irse, esa es la cuestión

Tanto mi contrato de trabajo como mi contrato de alquiler terminaban a fines de septiembre. Las posibilidades de quedarme eran muy escasas aunque en la casa de cambio me habían ofrecido extenderme el contrato hasta que termine mi visa. Aun así, me pareció más sencillo irme antes de lo previsto ya que a una semana que irme de Dinamarca la dueña del departamento nos ofreció extender el tiempo de alquiler. Ya tenía mis pasajes y reservas para mi viaje por Europa y el de regreso a Argentina desde hace 2 meses. Lo que yo llamo Bad Timing, las posibilidades de quedarme en Dinamarca se presentaron cuando ya tenía todo planificado y pagado.

Podría haberme quedado hasta el último día de mi visa pero decidí seguir con mis planes y hacer lo que deseaba hace tiempo: viajar! Había trabajado demasiado por 7 meses para ahorrar y seguir explorando lo que el mundo tiene para ofrecerme. 

Aun rechazando la posibilidad de extender mi contrato en la casa de cambio, en mi última semana de trabajo, el gerente me dijo que si volvía a Dinamarca mi puesto de trabajo me estaría esperando. A lo que le respondí que las posibilidades de volver eran escasas, me insistió que nunca se sabe si la vida me llevaría de nuevo a Dinamarca. Debo de reconocer que tenía razón porque he vuelto a Dinamarca un montón de veces. De hecho es el país que más visité hasta ahora. 

En mi última semana, llamé al banco para pedir que dejaran mi cuenta abierta ya que aun necesitaba cobrar mi sueldo, vacaciones y la devolución de impuestos. También fui a la International House para dar de baja mi CPR, o mejor dicho cambiar la dirección a la que tenía en Argentina.

Después de mi último día laboral, volví a casa a terminar de empacar y me fui a dormir. En plena madrugada, me desperté con ganas de quedarme y cancelar mi viaje de un mes por Europa. Si, hasta último momento estuve luchando conmigo misma y debatiéndome si quedarme o irme. Ese sentimiento me siguió hasta el aeropuerto.

Llegué al aeropuerto y lloré con la misma intensidad con la que había llegado al aeropuerto de Ezeiza para irme a Dinamarca. Luego de 11 meses, volvía a sentir ese dolor tan fuerte y profundo que creía que me deshidrataría. Estaba dejando atrás Dinamarca y todo lo que eso representaba

Había sido tan feliz en Dinamarca, que muchas veces sentí que estaba metida en un cuento de Christian Andersen. Lloré a mares desde que llegó el momento de decir adiós hasta llegar a mi próximo destino. 

Aunque la mitad del camino lloré por dejar Dinamarca y lo que representaba para mí y la otra mitad fue porque casi pierdo uno de los vuelos de conexión. Durante todo el camino me preguntaba si estaba haciendo lo correcto pero la respuesta llegó en cuanto vi el Mar Adriático

Había llegado el momento, Croacia me esperaba con los brazos abiertos para disfrutar de sus playas, su sol radiante y su sobredosis de vitamina D que tanto me había hecho falta!

Los atardeceres daneses son de los más bellos que he visto en mi vida. Fuente: @creciviajando.

A pesar del paso de los años, Dinamarca sigue siendo uno de mis lugares favoritos en el mundo, no por sus paisajes ni por su gente, sino por los hermosos recuerdos que tengo en esas tierras vikingas. 

Siempre, vaya a donde vaya, parte de mi corazón quedará en Dinamarca!




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