Después de meses de vivir en Malmö entendí que era momento de respirar otro aire. A pesar de estar en Linköping, todavía tenía pendiente la inspección de la habitación que alquilaba en Malmö. Si creí que lo peor ya había pasado, estaba muy equivocada…


¡La sueca asignada al rescate!

El día anterior a la inspección, volví al departamento de Malmö para retirar el resto de mis cosas y limpiar mi habitación. Ya habían pasado unos días de la última vez que había visto a la dueña. Creí que la interacción con ella sería breve y fácil de llevar. Sin embargo, lejos estuvo de eso y la situación en pocos minutos escaló a un nivel de violencia que jamás me hubiese imaginado!

Estaba limpiando los estantes de la heladera que había usado pero debido a que la dueña vino a aspirar a la cocina, decidí terminar de limpiar mi habitación. Al volver a la cocina, la dueña me grita de que no podía dejar la esponja fuera de la pileta. Le dije que no me había dado cuenta. De hecho, no recuerdo haberlo hecho. Aun así, le pedí disculpas y seguí lavando los estantes. Pero la dueña empezó a gritar. Sin entender lo que pasaba, traté de tranquilizarla pero fue peor. Al tener las manos mojadas, cayeron un par de gotas de agua al piso. Eso hizo que la dueña diciéndome a gritos que ella había aspirado y que ahora yo había mojado el piso. Agarré un trapo y lo limpie pero se quejó de que el trapo estaba sucio, cuando realmente no era así. Traté de tranquilizarla pero fue en vano… siguió gritando desesperada hasta trató de pelarme! Esta era la primera vez que vivía una situación así desde que era nómada.

En ese momento, tuve el reflejo de inclinarme hacia atrás pero entendí que había llegado a mi nivel de tolerancia. Lo único que pude decirme fue que llamaría a la hija aunque creo que debía haber llamado a la policía. La hija no me atendió las llamadas y le dejé un mensaje comentándole lo que había pasado y que por favor me devuelva las llamadas. Jamás lo hizo. 

Traté de irme lo antes posible con el resto de mis cosas y las llevé a la casa de las uruguayas. Me fui a pasar la noche a Dinamarca y volví al día siguiente para la inspección.

Afortunadamente, una de las uruguayas era mitad sueca y se ofreció a ir conmigo a la inspección debido a la situación violenta que había vivido el día anterior con la dueña. De esta manera, si la situación se repetía, tendría una testigo. Fue un alivio que me acompañase!

Desde el primer momento, como en broma la denominamos “la uruguaya/sueca asignada” se dió cuenta de que la dueña no era una mujer fácil de tratar. Al fin alguien podía ver con sus propios ojos y comprendía lo que estaba pasando! 

Al momento de llegar, la dueña nos dijo que la hija ya se había ido y que no volvería. No le creíamos y me comuniqué con la hija ya que la estábamos esperando. A los pocos minutos llegó a la casa.

La inspección salió bien pero me descontaron del depósito el costo de la copia de la llave. Pedí el comprobante para corroborar la fecha del gasto. En ese mismo momento me devolvieron el resto del depósito por Swish. Además, le envié un SMS a la hija en donde quejaba en claro que ninguna de las partes podía reclamar nada después de ese momento. Afortunadamente, la uruguaya/sueca asignada le dijo exactamente que debía responder la hija en respuesta a mi mensaje. Gracias a eso pude quedarme tranquila que no me reclamarían más nada.

Antes de despedirme creí conveniente contarle a la hija que el día anterior la madre había intentado atacarme. También que podría haber llamado a la policía pero opté por llamarla a ella y que jamás había recibido respuesta por su parte. Me pidió disculpas por la actitud de la madre y que entendía que no debería haber pasado algo así. Según ella, creía que la madre se ponía nerviosa por no poder comunicarse conmigo. Además, de que la presencia de los obreros en la casa y que todo estuviera sucio probablemente la alteró más. Aunque ella entendía que ningún motivo era válido para que su madre intentase atacarme. Dicho esto, coincidimos que era mejor que la próxima vez, quien alquile hable fluidamente sueco.

Le agradecí a mi uruguaya/sueca asignada por acompañarme ya que fue de gran ayuda durante la inspección. Fuimos a su casa para relajarnos y a las pocas horas volví a Linköping.

Finalmente, y por primera vez desde que estaba en Suecia, encontré paz al volver a Linköping. Fue un gran alivio cerrar definitivamente mi capítulo en Malmö


Búsqueda laboral

Mi búsqueda laboral en Linköping empezaba a tener buenos resultados, más de lo que hubiese esperado! En 2 semanas tuve 7 entrevistas laborales, entre ellas 2 entrevistas profesionales. Además, en ese mismo período conseguí trabajo.

La primera entrevista, a través de una videollamada, fue para trabajar como camarera en un hotel en un ski resort en Åre para la temporada de invierno. En teoría, tendría una segunda entrevista con alguien del hotel pero antes de que ocurra ya había conseguido trabajo en Linköping y le avisé a mi entrevistadora.

La segunda entrevista fue gracias a que salí a repartir CVs en el centro de la ciudad. El puesto era para trabajar en la cocina de un restaurante. Tendría una prueba no paga y el manager no podía asegurarse un mínimo de horas semanales. No acepté las condiciones ya que era la primera vez en Suecia que me ofrecían una prueba de trabajo sin pagar.

A los pocos días, tuve 3 entrevistas, entre ellas una profesional! La primera fue en un restaurante portugués para trabajar como extra. El puesto de trabajo era para la cocina. Después de un mes y medio de la entrevista, me dijeron de hacer una prueba paga de 4 días, 2 en días con poco movimiento en el restaurante y otros 2 durante el fin de semana. Finalmente, sólo hice 2 días de pruebas y nunca pude hacer los otros 2 días de pruebas restantes ya que los horarios coincidían con otro trabajo.

Más tarde, tuve una entrevista en otro restaurante y el puesto era para reemplazar a la manager. El trabajo era full time y el salario podía ser fijo o por hora. Haría una prueba de 3 horas no pagas. Además, si me quedaba con el puesto, me sponsorearían para la visa de trabajo. Acepté el trabajo ya que me parecía interesante. Hice la prueba y acordamos que empezaría a trabajar después de las fiestas de Fin de Año

Después de meses  en Suecia, obtuve otra entrevista profesional! El puesto era administrativo Todo parecía genial hasta que me dijeron que debía pedir el subsidio del Arbetsförmedlingen para que puedan contratarme. Además, me podían sponsorear para aplicar a la visa de trabajo. Debido a que con la visa Working Holiday no se puede acceder a estos subsidios, no hubo chance de avanzar con las entrevistas.

Al día siguiente tuve una entrevista telefónica con la manager de una empresa de limpieza. Me pidieron hacer una prueba paga y reemplazaría al personal que estaba de vacaciones durante el invierno. Las condiciones eran buenas y acepté el trabajo. 

La última entrevista fue para ser soporte de usuarios de la app de una empresa de taxis. Si bien no quedé seleccionada, me gustó tener otra entrevista profesional en el exterior!


¿Por que Linköping?

Mientras viví en Malmö la pregunta más frecuente era: ¿Por qué estás en Suecia? Sin embargo, cuando llegué a Linköping y en todas las entrevistas de trabajo, la pregunta era: ¿Por qué estás en Linköping? Esto me llamó la atención y la respuesta era simple. Una de mis amigas vivía ahí. Además, cuando estaba evaluando la idea de irme de Malmö, tenía la opción de mudarme a Linköping con alojamiento y trabajo asegurado, o eso creí… 

Como comenté en mi experiencia con la visa Working Holiday en Malmö, jamás tuve la entrevista de trabajo pero si la opción de mudarme con mi amiga hasta que termine mi visa Working Holiday en Suecia. Si bien en principio no planeaba quedarme en Linköping por mucho tiempo, decidí hacerlo cuando había conseguido trabajo full time o al menos eso creí … Si, en Suecia me encontré con varias personas en donde su palabra valía poco o nada.

A pesar de todo, era un alivio estar conviviendo con una amiga. Además, teníamos un departamento de 4 ambientes para nosotras solas! Además, tenía un bosque a pasos de casa! Estar en contacto con la naturaleza fue una gran fuente de reflexión, relajación e inspiración durante mis últimos meses en Suecia.

Rydskogen, el bosque que tenía a pasos de casa y es mi lugar favorito en Linköping.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Viajar o no viajar, esa es la cuestión

Como comenté en mi experiencia con la visa working holiday en Malmö, después de 7 meses de trabajar pude tener mis primeros ahorros. A pesar de estar hace más de un mes sin trabajo, decidí arriesgarme y viajar para las Fiestas de Fin de Año. En ese período es mi cumpleaños y hace tiempo que cada año me autoregalo un viaje a un lugar distinto.  

Además, ya había empezado a trabajar una semana antes del viaje y también tenía una propuesta laboral a tiempo completo o eso fue lo que me prometieron en ese momento…

Aun así, ¿quién te quita lo viajado? ¡Absolutamente nadie!


Trabajar en Linköping

Como mencioné antes, empecé a trabajar antes de viajar y fue para la empresa de limpieza. Antes de contratarme, me pidieron hacer una prueba paga. Me fue bien y reemplacé a mis compañeras que se iban de vacaciones. Al volver de mi viaje, seguí trabajando pero sólo por un mes y como extra. 

Lo bueno de esta empresa era que te daban 2 remeras como uniforme, te reintegran los gastos de transporte entre clientes y hasta te enviaban por correo todo lo necesario para trabajar. De hecho, todo el trato que tuve con mi jefa fue por e-mail y teléfono. Hasta mi contrato lo recibí por correo postal, es decir, jamás pasé por una oficina!

Lo que sí me llamó la atención es que hubo veces en las cuales me consultaban si podía ir a trabajar a la casa de un cliente en un día y horario específico. Si decía que sí, luego le consultaban al cliente si aceptaba que fuese a trabajar a su casa. Mientras esperaba una respuesta, me ofrecían un turno en mis otros 2 trabajos, y por lo tanto debía rechazar la propuesta. 

Por otro lado, en este trabajo, podría haber aplicado a la visa de trabajo pero finalmente no sucedió. De hecho, al momento de irme de Linköping, nunca me respondieron que hacer con el uniforme que me habían enviado. 


De Manager a Dishwasher

Como mencioné antes, tenía trabajo full-time asegurado previo a mi viaje de fin de año.  Sin embargo, al volver me encontré que todo lo que me habían prometido, no sucedería.

En diciembre había tenido una entrevista para un restaurante italiano, al cual me había postulado de forma espontánea. Me llamaron para una entrevista y me dijeron que reemplazaría a la manager del restaurante que se iría en marzo. Por lo tanto, el trabajo sería full-time pero antes debía hacer una prueba por 3 horas, las cuales no serían pagadas. Acá puede que haya cometido el error de aceptar esta condición. Sin embargo, en ese momento, me pareció una buena oportunidad ya que el puesto de trabajo era interesante. Además, se ofrecieron ser mi sponsor para la visa de trabajo

Fui a la prueba y estuve como ayudante de cocina. En teoría, también estaría como camarera pero no sucedió. Me pareció raro porque iba a reemplazar a la manager. Debería estar haciendo la prueba con ella pero creí que tal vez era para conocer todas las áreas del restaurante. ¡Qué ilusa!

Les gustó como trabajé y acordamos que empezaría a trabajar el 3 de enero ya que el restaurante cerraría para el mismo período de mi viaje. Por lo tanto, volví ese día a Linköping. Al regresar, recordé que no me habían dicho el horario, los llamé pero jamás me respondieron. Al día siguiente, pude comunicarme pero me dijeron que no podía trabajar sin haber firmado el contrato de trabajo. Por lo tanto, debía ir a llevar mi documentación y firmarlo. El día que fui, me enteré que sólo querían ver mi documentación y se la enviarían al contador. Luego, me avisarían cuando esté disponible el contrato. Si bien me empezaron a molestar estos cambios, los acepté, creyendo que valdría la espera …

A los pocos días, fui a firmar el contrato y vi que trabajaría como mínimo 8 horas semanales. Les consulté el motivo ya que habíamos acordado que sería full-time. Su respuesta fue que como estaría un mes de prueba, no podían colocar más horas en el contrato. Aun así me aseguraron que trabajaría a tiempo completo. Opté por creerles pero negocié tener 2 meses de prueba, ya que ese era el tiempo que me quedaba para terminar mi visa Working Holiday en Suecia. Cumpliesen o no con su parte, al menos me aseguraría el trabajo hasta irme.

Llegó mi primer día de trabajo en el restaurante, estuve como hostess, es decir, recibir a los clientes y llevarlos hasta su mesa. A los pocos días, trabajé como runner, es decir, llevar y retirar los platos a las mesas

Luego de un par de semanas, empecé a trabajar como camarera. Para ese entonces tenía en claro que no obtendría el puesto que me habían prometido. No me importó. Mientras me aseguren trabajar full time. Pero esto tampoco sucedió ya que trabajaba, en promedio, 3 días a la semana. 

Al mes siguiente, sólo me dejaban trabajar como runner porque eran muchas camareras: la manager, 2 camareras y el matrimonio que eran los dueños. Lo acepté, total … en un mes me iría de Suecia.

A los días, me ofrecieron trabajar como dishwasher porque habían despedido a uno de sus empleados. Así fue como pasé de la propuesta de trabajar como manager y terminé como lavacopas! 

De haber sabido que estaría más tranquila y disfrutaría un montón mis turnos como dishwasher, lo hubiese pedido desde un principio. Mis 2 últimas semanas trabajando en ese restaurante, me la pasaba bailando y cantando como si no hubiese nadie! Estaba completamente en mi mundo, ajena al caos del salón y los gritos de mis jefes! ¡Era la gloria misma!

Se acercaba el fin de mi visa Working Holiday en Suecia y mis jefes me preguntaron sobre el proceso para aplicar a la visa de trabajo ya que veían que tenía potencial. Me pareció contradictoria la situación porque mi mis horas semanales y mi sueldo debía estar acorde a lo que se necesitaba para que la visa de trabajo fuese aprobada. Realmente dudaba mucho que lo hiciesen, por empezar, jamás trabajé a tiempo completo. Según ellos, creyeron que lo mejor era incrementar mis horas laborales de a poco y luego en el verano trabajaría como camarera. Pero tampoco estaban dispuestos a esperar la resolución de la visa de trabajo. Además, con el COVID-19 de por medio, creo que tampoco hubiese sido posible. Hablando de COVID-19, mi último día de trabajo fue debido a este virus…

Llegué al trabajo y mis jefes habían traído a un chico de Bangladesh para una prueba. Creí que vivía en Suecia pero esta persona venía de Brescia, Italia. Había llegado el día anterior, cuando en Italia hubo un brote de aprox. 300 casos en Lombardía, desde Bérgamo. Tanto Brescia y Bérgamo están ubicadas en Lombardía. En ese momento, sólo se hablaba de la mortalidad del virus, el susto que tuve fue tan grande que empecé a sentirme muy mal y pedí irme a casa. Jamás volví al trabajo ya que a la semana siguiente mi visa Working Holiday terminaba. 

Creo que lo bueno de haber trabajado en este restaurante fue que pude practicar italiano ya que la gran mayoría del personal era de Italia. Además, me daban de comer, ñam ñam!

La cena en el restaurante italiano generalmente era pizza, calzone o pasta.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.

Si bien, lo único que se cumplió fueron el mínimo de 8 horas semanales. Por el resto de las condiciones no cumplidas, me dió lo mismo. Aun así, me hizo acordar a las promesas no cumplidas en mis anteriores trabajos en Malmö. Sólo que esta vez busqué alternativas y me lo tomé más relajada. 


Conseguir trabajo a un mes de irme de Suecia

Una de mis compañeras de trabajo de la empresa de limpieza me había dicho que podía aplicar como extra en el hotel que trabajaba. Como en ese momento creí que había encontrado trabajo full time, lo descarté. Cuando entendí que mi trabajo en el restaurante italiano parecía más de extra que de full-time, apliqué para trabajar en el hotel. ¡Cómo me arrepentí de no haberlo hecho antes! ¡Había encontrado el mejor trabajo a un mes de irme de Suecia!

Tuve la entrevista con la manager y el puesto de trabajo era para el desayuno buffet del hotel. Me pidió 2 días de pruebas pagos, aunque debido a que necesitaban ayuda antes, tuve 3 días de prueba. Me dieron 2 camisas como uniforme y las comidas, a diferencia del Scandic, estaban cubiertas por el hotel.

El ambiente de trabajo, las tareas, mis compañeras y mi único compañero de trabajo, mi jefa… todo me encantaba! Empecé a trabajar bastante seguido y tuve la posibilidad de aprender un montón en un período tan corto! Además, practicaba algo de sueco. Hasta participé de una reunión, la cual fue pagada, seguido de un brindis con prosecco, cena y jugada de bowling! Nada mal, no? 

¡No podía creerlo! Había pasado un año viviendo en Suecia y finalmente me empezaba a sentir mucho mejor, plena y sin ganas de irme… entonces vino la charla de la visa de trabajo con mi jefa. Si bien ella quería que me quedase, la verdad era que en comparación al resto del staff, era costosa. ¿Por qué? Porque el resto del personal eran estudiantes y por lo tanto se les paga menos. Por este motivo, no pude aplicar a la visa de trabajo

Aun así, disfrutaba un montón cada vez que iba a trabajar! Además, podía desayunar y almorzar cualquier cosa que ofrecían en el desayuno buffet, el cual era completísimo y muy sano! Había: shots de jengibre, todo tipo de cafés, tés, leches y jugos, smoothies, waffles, una variedad increíble de panes, yogures, frutos secos, crackers, frutas, salmón, jamones, quesos. ¡Estaba en el paraíso mismo! 

¡No había un día igual al otro! Porque a veces trabajaba en la cocina, otras en el salón o en el dishwasher. Sea donde me tocase trabajar, ¡estaba encantada! ¡Las horas se me pasaban volando! 

Postal de mi larga caminata para llegar a uno de los trabajos que tuve en Linköping.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.


Últimos trámites

En mi última semana en Suecia fui al Skatteverket a informar mi mudanza fuera del país. A las pocas semanas, recibí la confirmación de mi cambio de domicilio en el exterior. 

Por otro lado, fui al banco a informar que me iba de Suecia y me dijeron que no debía hacer nada pero… a las pocas semanas de irme, llegó un sobre con formularios para informar mi nuevo domicilio al departamento donde vivía. Si no respondía a la brevedad, me bloquearían la cuenta. Les comenté que aún no tenía un domicilio fijo pues gracias al COVID-19 quedé varada en Alemania. Lo entendieron y no me bloquearon la cuenta!


Último día en Suecia 

Por meses, lo único que ansiaba era irme de Suecia! Cuando empecé a disfrutar de mi experiencia, a un mes de terminar mi visa Working Holiday, llegó el momento de partir. Aun así, trabajé en el hotel hasta último momento, literalmente! 

Mi último día de trabajo llevé todas mis cosas ya que el hotel quedaba mucho más cerca de la estación de trenes y buses de Linköping, que desde mi casa. Ese día, tanto la recepcionista como mi jefa me dijeron que arme una vianda para el camino con la comida que había en el desayuno buffet. ¡Unas divinas! 

Durante mi último turno, mi jefa todo el tiempo me pedía que me quedase pero no podía. Llegó el momento de terminar de trabajar y me despedí del resto de mis compañeras y mi jefa. 

Me encontré con mi amiga y nos fuimos a la estación de tren a tener nuestro café de despedida. Tomé el bus para Malmö. Mi jefa es tan genial que me propuso dejar mis cosas en el hotel que tenía la empresa en Malmö. De esta manera, pude dejarlas en cuanto llegué a la ciudad, me reuní con una amiga y luego me fui a Dinamarca


Sentimientos encontrados con Suecia  

Había llegado a Suecia decidida a quedarme pero lo que ya sabía y no creía, terminé comprobando que era real. Malmö es un destino muy complicado para alguien que llega con la visa Working Holiday. No sólo lo digo por mi experiencia, sino porque conocí a varias personas que le pasó lo mismo, a excepción de 2 casos. De alguna se repitió en Linköping, una ciudad con la mitad de población de Malmö. Aun así, cada experiencia es única! 

Todos los tropiezos en Malmö, me ayudaron a afrontar mejor la situación laboral en Linköping. Al tener 2 o 3 trabajos al mismo tiempo, pude ahorrar. Aunque eso muchas veces hizo que parezca una zombie. 

Debía madrugar cuando trabajaba en la empresa de limpieza y en el hotel. Siempre fui una early bird pero muchas veces se complicaba porque la noche anterior trabajaba en el restaurante. Así estuve por 2 meses, días que trabajaba un montón y otras que ni siquiera. A pesar de eso, no me arrepiento. Tenía un sólo objetivo, tener ahorros para mi próxima visa Working Holiday en Irlanda!

Mi visa Working Holiday en Irlanda se aprobó la misma semana que empecé a trabajar en el hotel. Si bien por mucho tiempo quise irme de Suecia, empecé a tener sentimientos encontrados ya que en Linköping más de una vez existió la posibilidad de aplicar a la visa de trabajo. Aunque finalmente no se dio, al menos pude tener un cierre positivo sobre mi paso por Suecia, mucho mejor de lo que hubiese creído. 

Muchas primeras veces, las cuales no todas fueron agradables, pero me permitieron crecer un montón a nivel personal. Creo que no es casual que haya empezado este espacio y lo haya denominado como Crecí Viajando mientras vivía en Suecia. Porque al final, fue en Suecia siento que crecí a pasos agigantados! Será por eso que al buscar un nombre, se me haya venido a la cabeza Crecí Viajando. Porque desde mis días en Suecia, hice un viaje interno y es el cual salieron a flote muchas cosas que tenía guardadas tan en lo profundo de mi, que ni siquiera me las imaginaba.

Por eso costó mucho escribir esta experiencia, que fue la más desafiante y también la que hizo que buceara a lo más profunda de mi ser. Aunque gracias a eso, empecé un viaje interno que me permitió volver a mí y a mi esencia. Por este motivo es por el cual estoy más que agradecida a Suecia. Porque a pesar de haberme caído miles de veces, sentirme perdida, haber luchado cuando ya no me quedaban fuerzas, pude salir a flote e irme mucho más fortalecida y agradecida de haber vivido en uno de los mejores países del mundo!  

Quienes me siguen en las redes sociales, en algún momento, les compartí 2 reflexiones: una al cumplir un año de vivir en Suecia y otra al terminar mi visa Working Holiday. Ahora saben algunos de los motivos por los cuales creo que fue una experiencia desafiante pero reafirma que Crecí Viajando

Sin dudas, fue en Suecia donde crecí a pasos agigantados y en este bosque es donde pude empezar a reencontrarme conmigo misma.
Fuente: Cinthia de Crecí Viajando.




Espero que este artículo te haya ayudado para tus planes en Suecia!

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