Todo indicaba que lo mejor era volver a casa y eso hice!

Al llegar a Dublín, en vez de agarrar mis cosas e irme al aeropuerto, volví a mi habitación, a mi casa y a desempacar! Deshice las valijas que había dejado listas para irme de Irlanda pero en 2 semanas de viaje todo dio un giro de 180 grados…

Modo Entrevistas laborales

Mientras estuve de viaje busqué trabajo en Svalbard e Irlanda. Pero fue en éste último donde más entrevistas había conseguido.

El mismo día que volví a Dublín tenía programadas 3 entrevistas! Si, 3 entrevistas para tres hoteles en Dublín. Así que me esperaba un día muy largo. 

Al día siguiente, tuve otras tres entrevistas, dos eran en hoteles y una en un restaurante. El día posterior otras tres, también en hoteles de 4 y 5 estrellas. 

Es decir, que en total tuve 9 entrevistas en 3 días! ¿Cómo no darle otra oportunidad a Irlanda

Como resultado, conseguí una prueba en el restaurante. Necesitaba empezar cuanto antes! Sólo tenía 3 meses y medio más de estadía en Irlanda! Así que quería aprovechar al máximo el tiempo que me quedaba!

Modo Barista

Tengo que reconocer que me divertía mucho trabajar como barista! Me encantaba jugar a hacer “arte” en el café! ¡Me encantaba el ritmo de trabajo y ni hablar de las propinas! Considerando que trabajaba durante la mañana, las propinas eran mucho mejores que las que recuerdo tener en el primer hotel que trabajé en Irlanda!

Pero no duraría mucho como barista…

Mi coffee art para Halloween. Foto: Cinthia, Crecí Viajando

Una inesperada nueva oportunidad en Irlanda

Debido a la pandemia, Irlanda agregó en la lista de las profesiones/oficios altamente requeridas en el país a los Management de Hospitality! (Aclaración: Al momento de escribir este articulo esta profesión no aparece en dicha lista).

Al enterarme de esta modificación que había hecho el gobierno de Irlanda, me empezaron a resonar 2 entrevistas telefónicas que había tenido mientras estaba de viaje. 

De hecho, había tenido muy buena onda con una de las chicas que me entrevistó, con quien estuve hablando alrededor de una hora sobre la situación migratoria en Irlanda! Ella creía que con mi experiencia podría ser Manager dentro de la industria pero que era una pena que mi visa hubiese sido extendida sólo por unos meses. Ella estaba buscando a alguien que se quede al menos por 2 años en Irlanda.

La otra chica que me había entrevistado, también me había comentado que con el transcurso del tiempo podría llegar a ser ascendida debido a mi experiencia en Hospitality. Ella me había propuesto el puesto de trabajo pero lo rechacé para quedarme en el restaurante ya que el sueldo era mayor respecto a lo que ella me ofrecía. 

Pero todo volvió a cambiar cuando sabía que podría extender mi estadía en Irlanda si conseguía un puesto dentro del Management en alguno de estos 2 hoteles en Dublín

Así que volví a comunicarme con ambas y les conté sobre la posibilidad de quedarme en Irlanda si obtenía un puesto como Manager. Ambas accedieron a evaluar la situación y volver a comunicarse conmigo. 

Cambiar de trabajo para quedarse un ratito más

A los pocos días, uno de los hoteles me pidió que tuviéramos una entrevista presencial para conocernos mejor.  

Lo que no imaginé es que la entrevista terminaría firmando un contrato laboral! Pero… no todo lo que brilla es oro! La condición era que tendría Seniority pero no tendría un puesto de Manager hasta un par de meses. Como le decimos en Argentina: debía pagar derecho de piso. Que no habría drama si no fuese que para ese momento mi visa terminaba en menos de 3 meses!

Tenía que decidir rápido, sabía que en el restaurante no tendría un ascenso pero al menos en este hotel me reconocían (por primera vez desde que soy nómada) los años de experiencia y eso me acercaba más a mi (nuevo) objetivo: quedarme más tiempo en Irlanda!

Firmé el contrato y las siguientes 2 semanas estuve trabajando en 2 lugares: el hotel y el restaurante.

Jamás quieta!

Si bien había firmado contrato con el hotel y estaba más cerca de mi nuevo objetivo. No paré de aplicar a un puesto de trabajo como Manager en Hospitality. ¡El tiempo se me agotaba! Tic, Tac, Tic, Tac…!

Como resultado tuve una entrevista para el puesto aunque al momento de hablar del sueldo, el cual era fundamental para aplicar a una visa de trabajo, claramente no obtendría el puesto…pues estaba pidiendo más de lo que estimaban pagarme.

Aún así, seguí en contacto con la otra chica que desde el principio me había ofrecido el puesto de Manager en un hotel a las afueras de Dublín. Después de que ella revisase las condiciones para aplicar a la visa, coordinamos una entrevista presencial!

Se viene la segunda…!

Cuando mi visa había sido extendida por primera vez, sucedió en el momento menos esperado! Pero cuando sucedió por segunda vez, me sentí muy afortunada! ¡Porque en ese momento, necesitaba tiempo!

Originalmente mi visa terminaba a fines de septiembre pero fue extendida hasta mediados de enero. Pero con la nueva extensión, podría estar en Irlanda hasta mayo inclusive! Esto me daba la posibilidad de aplicar a una visa de trabajo si lograba un puesto como Manager en Hospitality y aplicar a una visa de trabajo!

Así que mientras estaba negociando ese puesto de trabajo, aún tenía que trabajar durante las fiestas navideñas en el otro hotel…

Una Navidad casi sin comer

El periodo navideño había empezado muy bien… Una semana antes nos habían regalado un pack navideño con vinos y chocolates! ¡Muy atentos con el regalo! 

Este regalo me trasladó a mi vida en Argentina, cuando cerca de las fechas nos regalaban una caja con varios productos navideños. ¡Hace años que no recibía por parte de mi empleador algún regalo por Navidad! 

Esta era la segunda vez que trabajaba durante las fiestas navideñas. Porque desde que era nómada, siempre me aseguré de estar viajando para esa época pero bueno… llegó la pandemia y todo cambió!

Pero lo que empezó muy bien, terminó muy mal! Por lo menos, desde mi punto de vista. ¡Me imaginaba que Navidad iba a ser un día muy agitado en el trabajo! Lo que no imaginé es que estaría parada frente a un montón de comida, sin comer por horas!

Mi turno había empezado a las 6:30am, pues trabajaba en el servicio del desayuno. Ese día tuve mi pausa en la que aproveché para desayunar ya que por lo general tenía que madrugar demasiado temprano si desayunaba antes de ir a trabajar. No creí que lo último que comería por horas sería una medialuna! 

Aclaración: Sé que mucha gente no come por días! Comparto mi experiencia laboral en Europa, en donde por más que se crea que es el “Primer Mundo”, ¡no todo es color de rosas! La comida es una necesidad, y a mi entender, un derecho humano básico. 

Retomando, había desayunado en el trabajo a las 9:30am. Luego sería trabajando y se suponía que al mediodía almorzaría pero en cuanto terminé de desayunar, nos llamaron a todos los que estábamos en la pausa para ir a ayudar (antes de lo programado) al “Gran Almuerzo Navideño” para los huéspedes. 

Imaginate estar frente a un montón de comida sin poder comer! Bueno, así estuve por horas! Se acercaba la hora del almuerzo y ahí seguíamos todos, incluida mi jefa, parados frente al buffet navideño. Siguió pasando el tiempo hasta que debía terminar mi turno y nos pidieron quedarnos más tiempo. En algún momento, nos darían nuestra pausa para poder almorzar. Yo había tenido la “suerte” de haber desayunado algo pero algunos de mis compañeros estaban en ayunas! 

En un momento me cansé y dije “Bueno, espero que al menos nos paguen el triple como prometieron pero ya me quiero ir a casa!” Eran casi las 6pm! ¡Casi 12 horas trabajando, 9 de ellas frente a un buffet y apenas había desayunado! En cuanto vi a uno de los managers le dije que ya era demasiado tarde y que no había almorzado. Lo entendió y nos pidieron un taxi para volver a casa. ¡Al menos tuvieron ese detalle!

¡No seré ni la primera ni la última en quejarse de cómo pasó la Navidad! Por lo general, una se queja de la cena familiar pero esto había llegado a otro nivel! ¡Jamás había estado con tanta bronca en Navidad! ¡Estaba indignada con mi jefa, con su jefe y con el hotel! ¡No me iba a quedar callada!

Al día siguiente, lo hablé con mi jefa. Le cuestioné que clase de líder era que dejaba trabajando tiempo extra y sin comer a su equipo de trabajo! Si, estaba que escupía fuego! Su respuesta fue que ella tampoco había comido. Entonces decidí hablar con su jefe. 

Me dirigí a él y le dije lo indignada que estaba de que nadie se había dado cuenta de que en ningún momento nadie comió por horas! ¡No solo eso, sino que ni siquiera nos habían pagado lo prometido! Doblemente indignada! Me dijo que me entendía, me pidió disculpas y me dijo que lo tendría en cuenta para la próxima. 

Creo que de toda esta experiencia, me enorgullece de haber sido capaz de alzar la voz cuando vi que algo que no era justo sea visible! Porque, como suele pasarme, todos mis compañeros se quejaban de lo mismo que yo pero ninguno se atrevía a hablar con los jefes. Yo lo entiendo, he estado ahí y hay (muy pocas) veces que elijo callarme. Pero creo que si una no lo exterioriza, la situación no va a cambiar. Aunque puede pasar también que no cambie, creo que marca la diferencia señalar cuando una no está conforme cómo se la trata o se la pasa por encima! 

Año nuevo, trabajo nuevo!

Dejando una de las peores navidades atrás, di vuelta de página. 

Para mi sorpresa, cuando renuncié, mi jefe me ofreció considerar quedarme en el hotel si me daban un ascenso y todo lo que necesitaba para obtener la visa de trabajo. Pero le comenté el monto del sueldo que necesitaba y se dio cuenta que era más de lo que se imaginaba.

En mi último día de trabajo, no veía la hora de llegar a casa, pero uno de los managers me dijo que mis otros managers querían hablar conmigo antes de irme. Así que volví a uno de los restaurantes del hotel y para mi sorpresa, me habían organizado una despedida! ¡Me quedé helada! ¡No lo esperaba para nada, menos después de todo lo que les dije en Navidad! De la emoción me puse a llorar y recibí una carta con los mejores deseos de mis compas para mi nuevo puesto de trabajo!

¡A principios de año, conseguí el puesto de Manager en un hotel a las afueras de Dublín! ¡Ahora podía aplicar a la visa de trabajo en Irlanda

¡Estaba super emocionada! Todo se había dado tan rápido y en medio de todo esto, había tenido la segunda extensión de mi Visa Working Holiday en Irlanda! Por lo tanto, tenía tiempo suficiente para aplicar a una visa de trabajo!

Renuncié a mi trabajo como camarera Senior en el hotel y me tomé unos días para viajar. Me fui unos días a Kilkenny para recargar energías antes de empezar en mi nuevo trabajo. No voy a negar que durante esos días, volví a tener la misma sensación que tuve al mudarme a Suecia, me imaginaba instaladisima en Irlanda! Además, me sentía muy afortunada de tener la oportunidad de quedarme en un país donde me sentía bastante cómoda.

Carta de despedida de mis compas de trabajo. Foto: Cinthia, Crecí Viajando

No todo lo que brilla es oro

Durante mi entrevista de trabajo le comenté a quien sería mi futura jefa que si bien oficialmente nunca había tenido experiencia como Manager, en la práctica había entrenado gente y había estado a cargo de personal. Ella me dijo que lo entendía y por ser mi primera vez ella me guiaría e iríamos de a poco. En sus propias palabras: “daríamos pasos de bebés.” Fui lo suficientemente ingenua para creerle…

La situación era la siguiente: necesitaban un manager para el servicio de desayuno del hotel. Algo que jamás habían tenido y había sido cubierto por otros managers del restaurante. Me estaban proponiendo formalizar las rutinas de trabajo y establecer estándares para el servicio. Además, podía contratar personal. Yo ya tenía a mi dream team en mente y les propuse venir a trabajar conmigo. Pero había ciertos inconvenientes que resolver pero luego hubo más en el camino. 

En cuanto comencé a trabajar, propuse mi visión de trabajo, el personal que se necesitaría y las rutinas a poner en práctica. En las reuniones que tenía, todo parecía genial pero a la hora de la verdad, la situación era completamente distinta. Personal que me gustaba como trabajaba, los derivaban para trabajar durante la noche, gente que propuse trabajar les ponían trabas para que se les haga difícil aceptar las condiciones laborales. Además, de mis horas de oficina trabajando en un plan de acción para el servicio del desayuno, tenía que estar en el servicio de la mañana y el mediodía. Casi indicando que debía hacer horas extras, que (obviamente) no se pagarían. 

Además, era la única empleada que vivía en Dublín, el resto vivía a los alrededores del trabajo. Por lo tanto, también era la única que venía en transporte público combinado con la bici. Por este motivo, en la entrevista de trabajo, me habían ofrecido pasar la noche en el hotel durante los fines de semana ya que durante era difícil llegar a horario al trabajo en transporte público. Sin embargo, cuando empecé a trabajar y se acercaba el fin de semana, consulté como sería el alojamiento durante el fin de semana. Contrario a lo que me habían dicho en la entrevista, me dijeron que no era necesario que empiece a trabajar cuando empezaba el desayuno, alguien vendría a hacer la apertura y yo podría llegar más tarde. Para mi era indistinto pero no entendí porque me habían comentado de alojarme en el hotel cuando en realidad siempre existió una alternativa. Me pareció raro y lo dejé pasar, porque aun así prefería dormir en mi casa en vez de dormir en mi trabajo. Pero esta fue la primera de las promesas o propuestas que llegado el momento de la verdad, cambiarían totalmente.

Tenía la posibilidad de contratar personal y ya tenía en mente la gente con la cual quería que fuese parte de mi equipo de trabajo! Pero el dream team no es tan fácil de conseguirlo! 

Hasta contratar personal que trabajará exclusivamente para el desayuno, me asignaron al peor personal que tenían disponible, literal fue lo que me dijeron. Todo el management del hotel sabía que había personal que se iba de fiesta y al día siguiente o llegaba tarde o decía que estaban enfermos. Aun así no se podía hacer nada contra eso. (Se vé que la opción de contratar personal responsable no estaba dentro de sus posibilidades). De hecho en una ocasión, una de las camareras llegó tarde y vino mi jefa a cubrirla. En vez de tener algún tipo de reunión respecto a las continuas llegadas tardes, mi jefa le bailó mientras le ofrecía café! Si, tal cual, literalmente bailando mientras con una sonrisa le preguntaba que tipo de café quería! En ese entonces entendí que sería difícil estar alineada en un trabajo donde en vez de trabajar con profesionalismo, se “festejaba” de cierta manera que el personal llegase tarde y además se lo conservase.

Habían sido varias las ocasiones en las que el personal me faltaba el respeto y se manejaba como si fuesen impunes. En una ocasión, tuve una reunión con 2 camareras, por separado, debido a que me habían faltado el respeto. Ambas personas dieron una versión distinta de los hechos. Eran las mismas personas que no las querían trabajando en la noche, llegaban tarde o daban parte de enferma el mismo día o incluso a la hora de que empiece su turno de trabajo. Aun así, el management lo tomó como si yo hubiese abusado de mi posición. Cuando simplemente estaba pidiendo respeto ya que dos personas me hacían burla en mi cara y a mis espaldas. 

De las 4 o 5 personas que tenía en mente, sólo 2 aceptaron tener una entrevista pero sólo una se presentó y tuvo su prueba de trabajo. Esta persona, previo a la entrevista me comentó que si podíamos ofrecerle turnos que se ajustasen a su vida personal, haría la prueba de trabajo. Se lo compartí a mi jefa y me dijo que no habría inconvenientes y que programe la prueba de trabajo para dicha persona. Llegó el día de la prueba y todo estuvo más que bien, él estaba conforme con el trabajo y con el sueldo. Así que le ofrecieron un contrato pero apareció un inconveniente, le estaban asignando horarios que no eran compatibles con sus otros compromisos personales. Algo que me sorprendió porque se había hablado antes, durante y después de la entrevista de trabajo y fue la condición para que esa persona viniese a hacer la prueba de trabajo. Se lo comenté a mi jefa y ella, duramente, me dijo que si no podía hacer los horarios que le ofrecían entonces no podía trabajar en el hotel. ¡Me sentí doblemente mal! Primero porque estaba en una situación muy fea entre mi trabajo y mi amigo. Segundo, Francia (guiño, guiño!) Ahora en serio, segundo porque había sido una situación que se había hablado (y más de una vez) previamente. Empezaba a sentir que no sería capaz de trabajar en este hotel por los próximos 2 años de visa si la situación seguía así.

Apenas era mi primer mes de trabajo y ya habían pasado varias situaciones que no me gustaban. Además, se había agregado el factor sorpresa de mi visa de trabajo. Me querían descontar del sueldo cualquier gasto relacionado con la aplicación de la visa de trabajo. Algo que había se había negociado previamente y por lo cual había aceptado el puesto de trabajo. Remarqué varias veces que no estaba en condiciones de asumir todos los gastos y además habíamos acordado otra cosa. 

De manera acelerada, la situación se estaba convirtiendo en algo insostenible! Estaba decidido: retomaría la búsqueda laboral en Svalbard!

COVID-19 toca la puerta de casa

Luego de 2 años de esquivarle al COVID-19 como una campeona, caí en sus garras! Todo empezó con uno de mis housemates, a la semana caí yo y al día siguiente otro. En casa eramos 5 de los cuales sólo 4 estabamos en casa. Sólo uno de mis housemates no se contagió. Pero bueno, ya se había contagiado anteriormente no sólo 1 sino 2 veces! 

En una semana, pasamos de tener a uno de mis housemates haciendo cuarentena en la habitación a todos los contagiados deambulando por la casa y el único sano encerrado en la habitación! El único inmune era el que tenía que tomar precauciones. ¡Pobre! Mientras, el quinto integrante de la casa, no pudo volver hasta que todos nos recuperamos. 

San Patricio en Irlanda

Si hay algo que no me gusta es la cerveza! Pero si es un evento de identidad nacional, ¡ya es otra historia! 

¿Qué mejor que pasar San Patricio en su propia tierra, Irlanda?

El año anterior debido a la pandemia, no hubo festejo oficial pero luego de 2 años, EL EVENTO DEL AÑO VOLVÏA A DUBLÍN! No me lo iba a perder y pagaría el precio más alto! ¡Sentí que era una oportunidad única! ¡Estaba viviendo en Irlanda y estaba a semanas de irme! Así que aproveché y fui al desfile de San Patricio en Dublín con amigos y lo pasé genial! Escuchar el sonido de los gaitas me emociona hasta la médula! Creo que es de los pocos sonidos en el mundo que me emociona tanto al escucharlo! Así empezó el desfile que duró 2 horas! 

Luego, fuimos (intentamos) ir a algún pub pero como sabíamos desde un principio, sería prácticamente imposible! Pero la fiesta estaba en la calle, especialmente en Temple Bar! Era lo que necesitaba y lo que quería, vivir la fiesta nacional en su epicentro! ¡No necesitaba más nada! 

SLÁINTE IRLANDA!

San Patricio en Dublin, Irlanda. Foto: Cinthia, Crecí Viajando

¡Chau Irlanda, Hola Svalbard!

Aun estando coviada y empezando a sentirme mejor con el correr de los días. Retomé la búsqueda laboral en Svalbard y dió sus frutos!

Estando enferma tuve 2 entrevistas de trabajo! La primera no había una propuesta laboral, sólo querían conocerme para tenerme en cuenta en cuanto haya disponible algún puesto. La segunda entrevista era para una empresa que tenía dos restaurantes. El puesto de trabajo era para estar en ambos lugares. Tuve la entrevista con ambos managers. Me dijeron que en una semana definirían a quién se asignarían el puesto. 

Luego de esa entrevista, fui a hacer el test del COVID del gobierno. Luego a dar un paseo por el parque cerca de casa (siempre asegurándome que no se me acerque nada, pues coviada).

¡Casi llegada de la noche, recibí la noticia de que me habían dado el puesto de trabajo! ¡Al borde de las lágrimas, no podía creerlo! Estaba por cumplir mi sueño: VIVIR EN SVALBARD! 

¡Acepté la oferta laboral y empecé a planificar mi mudanza al Ártico! Le conté a mis housemates, quienes los últimos 6 meses les hablaba de Svalbard, les mostraba videos, fotos, noticias! ¡Era fan de Svalbard sin haberlo pisado en mi vida! 

A pesar de la emoción de saber que era un hecho que me iría a vivir a Svalbard, me daba nostalgia irme de Irlanda. En mi último mes en Dublín, empecé a recorrer todos los lugares que tenía pendientes. Me despedí de toda la gente linda que había conocido. Cada vez que les mostraba en Google Maps donde me iba a vivir, me decían que estaba loca. ¡No me importaba! Yo sabía lo que estaba haciendo. Mi vida, mis decisiones! 

¡Empezaba la cuenta regresiva! Empecé a vender mis cosas, a regalar, a tirar… pero también a dejar mis plantas con mis housemates. ¡A quienes les pedí que me pasaran un reporte de cómo estaban mis plantas en mi ausencia! JAJAJA

Mi última noche en Irlanda hice algo que jamás había hecho al irme de un país donde había vivido gracias a las Visas Working Holiday: me fui de fiesta con mis housemates antes de irme al aeropuerto! Estuvo genial! Creo que fue de las mejores noches en Irlanda!

Volví a casa para buscar mi equipaje y pedí un taxi para irme al aeropuerto! Y me tomé un avión a … Sval- Italia! 

Antes de irme al Ártico quería despedirme de una de mis amigas que había conocido en Irlanda y recientemente se había mudado a Italia. Estuve casi una semana disfrutando del sol, de la playa, de los Aperol Spritz, de andar en bici por la costa, de la comida italiana y de la compania de una de las personas que más conecté durante mi estadía en Irlanda!  Lo disfruté al máximo porque sabía que me esperaba un estilo de vida completamente distinto a todo lo que había vivido hasta ese momento: vivir en el Ártico!

 

Oso polar tomando una Guinness, Guinness Storehouse, Dublin, Irlanda. Foto: Cinthia, Crecí Viajando

Mi última Visa Working Holiday!

A pesar de estar (extremadamente) emocionada por mudarme a Svalbard. Tenía sentimientos encontrados. Para mí, no sólo terminaba mi vida en Irlanda sino que también era el fin de un ciclo en mi vida! 

Después de casi 7 años de nómada, de vivir en Europa gracias a que obtuve cinco Visas Working Holiday, había llegado el día. Atrás quedaba mi vida por Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia y ahora Irlanda. Porque Irlanda fue mi última Visa Working Holiday

 

Howth, a las afueras de Dublin, Irlanda. Foto: Cinthia, Crecí Viajando

¡Espero que este artículo te haya sido de referencia para tu estadía en Irlanda!

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